Mes: febrero 2022

Lucha y resistencia: la historia detrás de los peinados afrocolombianos

Los peinados afro esconden la historia de lucha de los miles de afrodescendientes que fueron esclavizados y discriminados por su condición racial en América. Te contamos cómo esta estética permanece en Colombia como una resistencia pacífica a los estándares occidentales de belleza.

Los barberos colombianos guardan un secreto que les ha transmitido por sus abuelos y otras generaciones de afrodescendientes: la historia de resistencia a la esclavitud que esconden las trenzas tejidas en los cabellos de los afrodescendientes donde los cimarrones podían esconder los planes de fuga y hasta metales preciosos para comprar su libertad.

Las historias se pasan entre generaciones como leyendas urbanas, madres que tejían en la cabeza de sus hijas los mapas para poder escapar de los esclavistas y llegar a los palenques, esos lugares escondidos en la selva que creaban los cimarrones fugados y donde al fin podían vivir como hombres y mujeres libres.

Era en estos cabellos tejidos donde los esclavos que trabajaban en las minas escondían parte del oro que encontraban para luego poder comprar su libertad. Allí también guardaban las semillas que podían asegurar el alimento en libertad, según explica en un reportaje de la agencia Anadolu publicado en la revista Arcadia.

En la década del 60 esta estética sufrió cambios. La  cultura afrolatinoamericana se empezó a nutrir del movimiento de los derechos civiles de EEUU y los migrantes latinos que viajaban a Nueva York, Chicago y otras grandes ciudades estadounidenses quedaban marcados por la influencia del hip hop, el básquet y por supuesto, los cortes de cabello.

Hoy día, estos peinados perduran en Colombia como una forma de resistencia pacífica al ideal de belleza impuesto por la cultura occidental. Barberos entrevistados por Arcadia admitieron que utilizan la barbería para mostrar “nuestra cultura y nuestro arte”.

Por muchos años esta tradición sufrió el rechazo de su propia gente que presionada por la aceptación y como mecanismo de supervivencia empezaron a adquirir la estética de los cabellos lacios y rubios. En 1984 la activista Emilia Eneyda Valencia Murraín creó el primer concurso de peinados, en aras de rescatar la tradición.

Lucha y resistencia: la historia detrás de los peinados afrocolombianos - Sputnik Mundo

En 2019 Valencia Murraín organizó la XV edición del concurso de peinadoras Tejiendo la Esperanza desde la Asociación de Mujeres Afrocolombianas (Amafrocol). Allí se exhiben las nuevas técnicas de tejidos y afros, en aras de reafirmar la identidad étnica y cultural de las comunidades afrocolombianas, raizales y palenqueras.

Como parte del evento, mujeres de distintas regiones de Colombia se reunieron en una zona turística del Chocó para compartir sus experiencias sobre la importancia de la estética afro y la necesidad de despojar a esta población del complejo de inferioridad y hacerlos sentir orgullosos de su diferencia étnica, destacaron desde kienyke.com

Fuente: Sputnik

Mira King, el misionero del Afro Beat en Europa

Mira King presenta “SEXTOU” su nueva canción Afro Beat, después de nueve meses de elaboración. En “SEXTOU”, Alberto Ikongo Teta Lando, más conocido como Mira King, fluye sobre una instrumental de D´Cantwo Júnior. La combinación de estos dos artistas ha resultado en un tema con ‘groove’ ideal para animar las pistas de baile.

Destaca por ser el autor de éxitos como “Toca Dj”, “Pemba”, “Paculamento” y “Batukada”; «”PEMBA”, ¡fue escuchado, bailado por bailarines y tocado por DJ’s de todo el mundo! Uno de los videos tiene 13 millones de reproducciones en el canal de YouTube de Petit Afro Official,

Mira King es un artista angoleño, natural de Luanda. «Nací en Angola/Luanda y parte de mi infancia transcurrió en Rangel “Nelito Soares calle C5 cuadra 70” y terminé emigrando a Portugal en 2003 “Quinta do Conde” donde viví hasta los 24 años», cuenta que se mudó al Reino Unido en busca de una mejor vida y condiciones para invertir mejor en su carrera artística.

Mira King ha revolucionado las pistas de baile junto a artistas como Dotorado Pro y Deejay Telio.

Alberto Ikongo procede de una familia de artistas, formó parte de Staff da kebrada (su primer grupo de kuduro formado en el 2008), y FlowBoyz «fue mi segundo grupo y donde terminé destacándome en el mundo artístico». Mira King comenzó a hacer música en el estudio que montó en su antiguo ático en Portugal.

«¡Terminé metiéndome en el ritmo afro después de que Flowboyz se separó como grupo y seguí mi carrera en solitario! Esto fue con el gran apoyo de mi productor Dotorado Pro quien hizo el remix de “Pemba” uno de mis primeros temas», aseguró Mira King. Conoció a Dotorado Pro a través de sus hermanos y amigos cercanos!: «Comenzamos a trabajar juntos después de que vimos que juntos hacíamos una unión musical muy diferente y fuerte».

Mira King se define como el tipo de artista que se inspira en el estudio y siempre intenta mantenerse al día con los artistas internacionales. Esto le ha ayudado a la hora de componer buenas canciones. Su objetivo es ser el máximo exponente del Afro Beat en Europa; «¡Honestamente, algún día quiero ser uno de los artistas más grandes del mundo!», afirma Mira King.

Fuente: freepressinfo.co

‘Encanto’, o el poder de la representación afro en una película de Disney

En enero de este año, un niño afro, Kenzo Brooks de Nueva York, se volvió viral en redes sociales, al aparecer junto a un televisor con Antonio, uno de los personajes de la más reciente película de Disney, ‘Encanto’, inspirada en Colombia.

Era algo extraordinario: no en muchas ocasiones se ven personajes con su color de piel, ojos y sobre todo, cabello afro, en una producción animada.

Con esta película, «por primera vez, un niño afro siente que es parte de la historia, parte de la narrativa, parte del cuento de hadas, por llamarlo de alguna manera», dijo a la Agencia Sputnik la periodista Edna Liliana Valencia, consultora en temas afro para este proyecto.

La imagen de Kenzo dio inicio al hashtag «Representation Matters» —la representación importa, traducido del inglés—, con el que usuarios de Instagram en el mundo también postearon sus fotos con los miembros de la familia Madrigal, alrededor de la cual gira la nueva historia de Disney.

Varios de los Madrigal, que según la trama viven en una casa mágica que recuerda a las haciendas cafeteras erigidas en las montañas de Colombia, son de piel oscura.

Pero no, esa no fue la única referencia a la afrocolombianidad en este filme, que pretende mostrar una diversidad latinoamericana nunca antes vista en una película para niños.

Por primera vez aparecen, no solo varias texturas de cabello, «sino las texturas afro, que nunca antes habían estado. Porque cabellos lisos hemos visto hasta en los personajes afro, en los poquitos que habían salido» en Disney, explica Valencia.

El cabello del niño Antonio; el de Félix, su tío; o el de Dolores, su hermana, son inspiración, sobre todo en un país donde aún los productos de alisado permanente se siguen vendiendo como pan caliente.

«El resultado no es solamente ver cabellos diversos en la película. Es que, por primera vez, miles de niños, niñas, mujeres, personas principalmente afro, se han sentido identificadas con que su cabello no es feo», subraya esta periodista que también vivió su propio proceso para rescatar su cabello natural.

Los detalles van más allá de eso: el cuarto de Antonio, quien tiene el poder de hablar con los animales, recuerda a la tupida selva del departamento del Chocó, pacífico colombiano (con población mayoritariamente afro).

La marimba de chonta, instrumento de madera similar a un xilófono y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura); el vestido de Dolores, que recuerda a las palenqueras, o mujeres de San Basilio de Palenque, pueblo creado por africanos esclavizados durante la Colonia, que lograron escapar para vivir en libertad… Todo eso «es afro-Colombia», insiste Valencia con orgullo.

Resistencia capilar

El cabello afro ha sido comúnmente calificado de «malo». «Esa es la revelación de esto: que un niño afro se vea en televisión, con un cabello como el suyo, le envía un mensaje a la autoestima que después no va a tener reversa, aunque el sistema le diga otra cosa», destaca la consultora y activista afro.

Valencia, quien además fue presentadora de televisión en cadena nacional en Colombia, se alisaba el cabello hace años. También vivió de niña esa lucha por negar sus raíces desde su propio peinado.

Sin embargo, tuvo un «despertar» que la llevó a volver a su cabello natural, y presentar noticias con él, lo que significó un cambio respecto a las otras ofertas televisivas en 2013. El estereotipo en televisión en ese momento era que había que ser lisa para tener credibilidad.

«Este país nos obliga a dejar de ser negras si queremos estar en esos espacios: a alisar el cabello, blanquear la piel, dejar el acento, vestir de colores muy neutros, y ese tipo de cosas que son hegemónicamente estéticas», se lamenta.

Por su compromiso con el tema e historia personal cree que la empresa audiovisual la escogió como consultora, para un trabajo que ahora trasciende fronteras y se convierte en referente para miles de niños que, por fin, se ven reflejados a sí mismos en una pantalla.

Fuente: Sputnik

¿Qué es el mes de la historia afro y por qué se celebra en varios países?

Estados Unidos honra y destaca en todo febrero las contribuciones que ha hecho la comunidad afro al país y los logros que esta ha conseguido. Es una tradición que se oficializó en 1976, cuando el presidente de los EE. UU. declaró el Mes de la Historia Afroestadounidense. Otros países, como Canadá y Alemania, también tienen una celebración similar. Irlanda, Reino Unido y Países Bajos, tienen su propio festejo en octubre.

Orígenes del Mes de la Historia Afroestadounidense

La conmemoración empezó en 1915, medio siglo después de que la Decimotercera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos fue ratificada. Esta, cabe resaltar, abolió la esclavitud en el país y fue promovida por el entonces presidente Abraham Lincoln.

Quienes idearon este mes de conmemoración fueron los fundadores de la Asociación para el Estudio de la Vida y la Historia de los Negros, (ASNLH), Carter Woodson, historiador de Harvard, y Jesse Moorland, un famoso ministro afroamericano.

Inicialmente, esta celebración se llevó a cabo durante una semana. De hecho, se escogió el mes de febrero para que coincidiera con el cumpleaños de dos personajes fundamentales para esta comunidad: Abraham Lincoln y Frederick Douglass.

Por un lado, está Lincoln, el expresidente que ayudó a liberar a los afroestadounidenses del yugo de la esclavitud. Por el otro, está Douglass, reformista y uno de los líderes abolicionistas más reconocidos en el país. El primer evento inspiró escuelas y comunidades en todo el país y quedó oficialmente reconocido como la “semana de la historia negra”.

No obstante, durante el movimiento de los derechos civiles, la conmemoración pasó a ser un evento de un mes completo de duración en varias universidades del país, de acuerdo con History Channel.

¿Cómo se celebra?

Las actividades para celebrar este mes son variadas: hay eventos en universidades, museos y escuelas en todo el país.

Cada año se escoge una temática para el mes de conmemoración. Este año, por ejemplo, el tema es la salud y bienestar en la comunidad y, según la página de la Asociación para el Estudio de la vida Afroamericana y la Historia, este “explora el legado no solo de los académicos y médicos negros en la medicina occidental, sino también de otras formas de conocimiento (por ejemplo, trabajadores de parto, doulas, parteras, naturópatas, herbolarios, etc.) en toda la diáspora africana. El tema de 2022 considera actividades, rituales e iniciativas que las comunidades negras han realizado para estar bien”.

Asimismo, esta asociación explicó la importancia de este mes de conmemoración, indicando que “nunca ha habido un momento en el que los negros y otros no deban celebrar la historia negra”, dijo Albert Broussard, un profesor de historia afroamericana en la Universidad de Texas A&M, para NPR,

Broussard agregó que “dado el clima racial actual, el ajuste de cuentas racial que comenzó a raíz del asesinato de George Floyd… esta es una oportunidad para aprender”.

Sin embargo, pese a la importancia y necesidad de conocer sobre el racismo en el país, muchos estados han prohibido la enseñanza de estos temas en las escuelas. El año pasado, por ejemplo, varios estados implementaron leyes, impulsadas por el Partido Republicano, que prohibían estas enseñanzas.

De hecho, según Education Week, 37 estados han introducido medidas para limitar la forma en la que la raza y la discriminación se enseñan en las escuelas públicas y 14 han impuesto leyes para cumplir estas restricciones, según el New York Times.

Fuente: www.elespectador.com

Resaltan la afrovenezolanidad en la cuna del cimarrón Andresote

Autoridades culturales participaron en encuentro afrocultural en Yaracuy

Autoridades del estado Yaracuy y del Ministerio del Poder Popular para la Cultura participaron en una actividad que resaltó la afrovenezolanidad en la cuna del cimarrón Andresote, quien se resistió al régimen colonial.

El acto realizado en la cancha techada del liceo Abigail Lozanos, en el municipio Veroes, de esa entidad noroccidental del país, contó con una variada programación que incluyó un monólogo sobre el cimarrón Andresote, desarrollado por parte el joven Jonathan Martínez.

Andresote fue un esclavo que adquirió un nivel cultural elevado por parte de su «amo». Aprendió varios idiomas y fue uno de los primeros en revelarse contra el colonialismo en Venezuela y tenía un lema: «A mi enemigo es a quien mejor trato para que no me pueda sorprender».

Durante el encuentro también se recitaron poemas a cargo de la artista Lazqui Almario, reseña el Ministerio del Poder Popular para la Cultura en su portal web.

El ministro Ernesto Villegas felicitó a los organizadores del evento. «Esto tiene que ver con la identidad cultural que se ha hecho por la cual estamos todos acá, un hecho que se ha enmarcado en la Unesco, como recientemente lo hizo con la octava manifestación cultural venezolana como lo es el Ciclo Festivo y Devoción a San Juan Bautista, que fue iniciado como protesta contra el colonialismo y contra el racismo, el racismo existe y muchos lo tienen todavía en la mente, a pesar de que fueron rotas las cadenas de la esclavitud por nuestros ancestros», enfatizó.

También resaltó que «fuimos enseñados a renegar de nuestra propia existencia…sin embargo, nosotros estamos orgullosos de lo que somos integralmente. El culto a San Juan con el sonar de los tambores fue en rechazo hacia los españoles quienes prohibieron expresar su cultura ancestral, el ritmo de los tambores y el quebrar de la cintura servía como manifestación de protesta contra eso».

Los organizadores del evento reconocieron la labor del Ministerio del Poder Popular para la Cultura dirigida por Ernesto Villegas y agradecieron todo el esfuerzo realizado en los últimos tiempos.

Fuente: VTV

Quinamayó, el pueblo del Valle donde la Navidad se celebra en febrero

Esta población afro del sur del Valle, en Colombia, conserva una costumbre que tiene más de 150 años de historia. El Niño Dios es negro, llega en febrero y el pueblo se reúne a celebrarlo. Historia de una tradición que las mujeres mayores sostienen y trasmiten a los más pequeños, a pesar de la presión que ejercen los nuevos géneros musicales.

Mirna ya es una matrona. Ella no lo sabe o tal vez sí lo perciba, pero prefiere hacerse la que no es con ella. Esta mujer tozuda que mira con franqueza tiene una sonrisa de esas que contagian y generan confianza. Ella es la matrona de Quinamayó, un pequeño pueblo del sur del Valle del Cauca que bordea los límites con el norte caucano.

En febrero, en este pueblo de negros y negras (como les gusta que les digan), no se mueve nada sin que Mirna lo decida. Mientras hablamos en el antejardín de su casa, a la entrada de Quinamayó, da órdenes, pide a los músicos agilidad, grita que si ya los niños se alistaron. “Donde están los ángeles, mijo”,  le pregunta a uno de los jóvenes que la acompaña. “Arreglate esa camisa que la tenés por fuera, ve”, le dice a uno de los chiquillos que pasa raudo por su lado. Mirna Rodríguez es la heredera de la tradición. Es la tercera mujer de una generación que se ha encargado de sostener en el tiempo el nacimiento del Niño Dios en febrero, una fiesta tan ancestral como Carmelina y Placeres Rodríguez, madre y abuela de Mirna, quienes le dejaron como legado conservar una tradición que se remonta 150 años atrás.

En medio del sudoroso ajetreo y con el sol quemando la espalda, Mirna hace una pausa y así cuenta por qué en Quinamayó la Navidad llega en febrero: “como estas eran grandes haciendas esclavistas, nuestros ancestros tenían que atender a sus amos en diciembre y no podían organizar sus fiestas. Entonces decidieron hacer sus festejos y cantarle al niño Dios cuando se cumplieran los 45 días de dieta de la Virgen María”.

Esta bella costumbre se ha mantenido a lo largo de un siglo sin mayores variaciones. Quinamayó es un pueblo de trabajadores de la tierra y también de mineros que parece haberse quedado detenido en el tiempo. Sus calles empedradas, los ranchos con solares largos y techos altos son una invitación a la memoria que no se quiere extraviar. Queda a una hora de Cali y a solo 20 kilómetros de Jamundí. Por estas fechas, Quinamayó se transforma en el punto de encuentro más importante de los alrededores. La fiesta se prolonga durante todo el fin de semana y llegan visitantes de Robles, Villa Paz, El Hormiguero, Navarro, San Antonio, Potrerito, y municipios cercanos con alta población afro que no quieren perderse la festividad.

Durante un mes, Mirna y su equipo han preparado a los niños, organizado a los músicos, definieron la madrina y el padrino del Niño Dios, escogieron a los soldados que resguardan al pequeño y ‘vistieron’ la Iglesia del pueblo con las mejores galas y luces de múltiples colores para que se note que estamos en Navidad.  

Mirna evoca que hubo un tiempo (dice que le duele la cabeza de tan solo recordarlo) en que la fiesta se acabó. Durante cinco años la Navidad no se celebró en febrero. Ella sentía que le estaba fallando a sus ancestros y fue cuando retomó la festividad y la organizó, primero en la cancha durante un día, pero la cosa se fue creciendo y las demás comunidades cercanas se unieron y hubo que ampliarla a viernes, sábado y domingo. “Entonces durante una fiesta vimos que la gente quedaba muy triste el último día y dijimos esto hay que llevarlo hasta el lunes para que la gente entierre su calabazo (guayabo)”. Entonces lo que comenzó con un día se prolongó en un interminable parrandón de 96 horas.

Holmes Larrohondo no desampara a Mirna, parece el hijo de ella. Este joven de 25 años es el director cultural de la festividad y la mano derecha de la matrona. Él tiene la misión de que los niños ejecuten armónicamente sus pasos, que las casas estén atildadas, los vestidos en su punto, que los músicos tengan los instrumentos afinados y que los muchachos intérpretes no se extravíen en la fiesta antes de comenzar a tocar.

Con los pies arrastraditos

Justo en ese momento es que comienza la gran fiesta. Pero esta no es la rumba tradicional de reggaeton, salsa y vallenato. Aquí el goce es con jugas, un ritmo ancestral de las comunidades negras del Sur del Valle y Norte del Cauca con el que los negros campesinos hacían las adoraciones al Niño Dios y podían, en tiempos de la esclavitud, liberar su tragedia a través de la música y el baile.

Por eso mientras suena una melodía contagiosa, plena de vientos y tambores, los músicos recogen a la cantaoras mayores para hacer los arrullos y alabaos para el Niño que está por nacer. No son otra cosa que un canto suave, hipnótico con el que se mima, se ama y se bendice la llegada de esa criatura salvadora del mundo.

Después de la improvisada fiesta callejera comienza un desfile que se prolonga por casi dos horas, tiempo en el que las cantaoras llevan el liderazgo.

Previamente, se han identificado las casas de donde saldrán los niños que han sido escogidos como ángeles, soldados, madrinas, María y José y las indias. Esa selección es todo un acontecimiento en el pueblo pues los niños tienen que tener buenas notas, haberse portado bien y, especialmente, saber bailar Juga. El momento cumbre es la llegada a la casa donde se encuentra el Niño Jesús negro. Hay baile, suenan los ‘cuetes’, el cielo se ilumina, los niños hacen sus pasos, los músicos tocan sin cesar y el pueblo está volcado en la casa que se ha escogido para el alumbramiento del Mesías. La comunidad está en éxtasis, pero lo que más sorprende es el absoluto respeto a la actividad. No hay licor, tampoco borrachos y menos palabras salidas de tono. Es una celebración religiosa, pero con la alegría propia de los pueblos afro.
 

De generación en generación
Manuel Sevilla, profesor de la Universidad Javeriana de Cali e investigador de temas sobre el patrimonio cultural y músicas tradicionales, explica esta especial celebración de mejor manera. “Las adoraciones del Niño Dios son manifestaciones culturales muy complejas, en el sentido de que tiene elementos que la componen que están presentes en numerosas regiones del sur del Valle y Norte del cauca, es una práctica cultural propia de comunidades campesinas negras asentadas en estas zonas planas. En su mayoría se formaron en torno a las haciendas esclavistas que después pasaron a ser de la agroindustria”.

“Ese niño quiere que lo arrulle yo Que lo arrulle su madre La que lo parió”. “A ro ro mi niño A ro ro mi Dios Duerme vida mía Duerme gran Señor”, entonan con su voz acompasada las cantaoras. “Los ritos religiosos eran una actividad propia de la Hacienda, el alabar al Niño Dios, a San José y a la Virgen María lo aprendieron las mujeres, allí recrearon las décimas, los romances los cuales dan origen a los cantos de Juga con los que se conmemora el nacimiento del Niño Dios en el norte del Cauca y sur del Valle”, explica el docente e investigador Carlos Alberto Velasco.

Justamente cuando acaban los arrullos se da paso a la Juga, una invitación a mover el cuerpo. Por eso decenas de espontáneos invaden a la calle principal y comienzan a danzar con los pies arrastrados y las manos atrás porque así bailaban los esclavos. “Como tenían cadenas en sus pies no podían expresarse con saltos y por eso el baile es ‘arrastradito’ y las manos atrás es por el respeto que se le tiene a la mujer”, explica Holmes mientras retumban las trompetas, las bombardinas y el clarinete.

En todo caso, no se puede desconocer que desde la religiosidad este evento es de gran importancia, así lo advierte el arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve, quien es un activo guardián de estas fiestas de adoración al niño Dios negro. El alto prelado explica que mantener estas tradiciones les permite entender a los habitantes de Quinamayó y de los pueblos cercanos: “Jesús es Dios hecho hombre también en los negros porque es negro y nace con los pueblos africanos de donde ellos proceden”, insistió.

Mientras termina su homilía y escucha los alabaos al niño Dios y la Virgen María, el Obispo señala a la población reunida cerca de la tarima principal y afirma elevando la voz que “este es un pueblo que ha sufrido mucho y lo que queremos con estas tradiciones es que el país supere esta situación de rechazo, injusticia y exclusión contra el pueblo afro”.

Después de darle la vuelta al pueblo, la fiesta termina precisamente en la tarima principal, donde un colorido pesebre espera al pequeño Mesías afro. Luego se prende de nuevo la fiesta, pero lo que suena es la Chirimía, las Jugas y los ritmos tradicionales. Lo que más asombra es ver a los más pequeñitos, de apenas dos años, bailando como expertos ese ritmo tan antiguo como los parajes verdes de Quinamayó. “Esto no se puede describir. Yo escucho una Juga y es como si un corrientazo me cogiera todo el cuerpo”, se anima a dar una explicación Arley Rodríguez, el profesor de música del pueblo y quien tiene la misión de transmitir la pasión por este ritmo tradicional a los niños y jóvenes. Reconoce que el reggaeton y el vallenato son fuertes contendores, pero rápidamente él mismo se responde que por eso en la escuela comienzan las enseñanzas para no dejar morir la Juga.

Mientras tanto, la emoción supera a Mirna y advierte a manera de reflexión que si los niños se contagian de la fiesta, la tradición está salvada. Ahora el pueblo tiene un nuevo sueño: convertir las fiestas de adoración al Niño Jesús de Quinamayó en patrimonio cultural de la humanidad. Mirna dice que tal vez ella no vea materializado ese sueño, pero no le importa porque mientras los niños mantengan la fiesta el legado está a salvo.

Fuente: https://semanarural.com

Numerosos aportes de la cultura africana al mundo

El nacimiento del México independiente se dio con la construcción de una identidad mestiza, ocultándose racialmente la presencia de la población proveniente de África. Tuvo que pasar medio siglo para que se reconociera en la Constitución Mexicana que el país tiene una gran riqueza cultural y étnica, entre las cuales se encuentran las raíces española, indígena y africana.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) define a las personas afromexicanas o afrodescendientes como aquellas que provienen del continente africano y llegaron a México durante el periodo colonial. Se consideran así debido a su cultura, costumbres y tradiciones.
 
“Los intercambios entre América y el continente africano son de muy larga data, básicamente de 500 años de duración, e incluyen música, gastronomía y hasta elementos lingüísticos”, afirma el investigador del Programa Universitario de Estudios sobre Asia y África (PUEAA) de la UNAM, Marco Antonio Reyes Lugardo.

Un momento definitorio para el reconocimiento de esta población en nuestro país, según el experto, tiene que ver con los primeros años del siglo XXI con la Conferencia de Durban, Sudáfrica, en contra de la discriminación y el racismo.

Sin embargo, antes hubo en México un sinnúmero de iniciativas relacionadas con la identidad afrodescendiente por parte de los pueblos y comunidades indígenas, sobre todo de Guerrero y Oaxaca. “Esto es un parteaguas de toda una serie de movimientos o activismo que van surgiendo hasta el día de hoy”, precisa.

En 2019, prosigue, el Congreso de la Unión aprobó una adición al artículo segundo constitucional para reconocer la existencia de los afromexicanos como parte de la pluriculturalidad de la nación. Y el censo 2020 del INEGI arrojó que dos de cada 100 personas se consideran afrodescendientes, lo que representa el dos por ciento de la población total del país.

Asimismo, poco más de 50 por ciento se concentra en seis entidades: 303 mil 923, viven en Guerrero; 296 mil 264, Estado de México; 215 mil 435, Veracruz; 194 mil 474, Oaxaca; 186 mil 914, Ciudad de México; y 139 mil 676 en Jalisco.

“Durante mucho tiempo el mestizaje fue el orgullo de México, ‘lo mejor de dos mundos’ decía José Vasconcelos; pero la lucha ha estado presente a lo largo de mucho tiempo en función de sociedades y estructuras sociales políticas que racializan a la población. La liberación de los activismos de personas afrodescendientes a nivel latinoamericano es no sólo por un reconocimiento, sino también por un horizonte de lucha mayor para erradicar el racismo”, refiere el especialista en Estudios de Asia y África.

La nación mexicana es pluriétnica, añade, pero el racismo forma parte estructural del sistema económico en el cual se vive. La “pigmentocracia” se da cuando alguien con un determinado tono de piel ocupa una parte de la pirámide social latinoamericana, como la mexicana, formando una sociedad de división social del trabajo, menos pagada y con limitaciones en educación y vivienda.

Al referirse al Día Mundial de la Cultura Africana y de los Afrodescendientes, que se conmemora el 24 de enero, Reyes Lugardo considera que se corre el riesgo de quedarse como un mero capítulo más de algo que “ya se logró”; no obstante, aún falta por hacer.

Identidad y activismo

La egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, Ana Hurtado Pliego, relata: “vengo de una familia con una tradición migratoria. Hace tres años, cuando me adentré en los estudios afros por mi licenciatura, hallé un artículo que decía que el apellido ‘Hurtado’ provenía de los pueblos negros de Guerrero y, a partir de ahí, incursioné en mi propia historia de vida”.

En su proceso de autorreconocimiento, enfrentó retos en el sentido de cómo identificar, visibilizar o nombrar a los afrodescendientes para derribar el estigma y estereotipo que se tiene de aquellos que viven en la Ciudad de México, en el campo o fuera del país.

Algo que se cuestiona, es por qué de pronto todo se centra en querer hablar de racismo o de violencia, “y es que creo que durante mucho tiempo no se había podido nombrar lo que estábamos viviendo. Esto lo veíamos como algo cultural o algo tan normalizado, pero aprendimos que eso tiene un nombre y que varias veces hemos sido relegados de los espacios por el color de piel o el fenotipo”, puntualiza.

La también coordinadora de la Red Nacional de Juventudes Afromexicanas subraya que México, en el discurso, es un país pluricultural, pero en la parte tangible hay desigualdad marcada. Ante esta situación, estima necesario impulsar una lucha por el reconocimiento de la identidad afromexicana que tenga cabida en universidades, organizaciones, incluso en medios de comunicación.

“El activismo afromexicano ha luchado por hablar de representación política, de cómo dignificar una historia en la que todo apunta a un proceso de blanqueamiento y de invisibilización. Pero a la vez nos preocupa la infancia, porque deben existir espacios más amables para evitar seguir reproduciendo la misma historia de racismo y por sentirnos que pertenecemos a una cultura, a una nación”, expresa.

Desarrollo sostenible, diálogo y paz

Al celebrarse la cuadragésima sesión de la Conferencia General de 2019, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura estableció el 24 de enero como el Día Mundial de la Cultura Africana y de los Afrodescendientes.

Esta conmemoración alude a las numerosas culturas del continente africano y de las diásporas africanas en el mundo, promoviendo el desarrollo sostenible, el diálogo y la paz.

De acuerdo con la página electrónica del organismo, este día tiene la finalidad de promover la ratificación e implementación de la Carta para el Renacimiento Cultural de África de 2006, adoptada por los jefes de Estado y Gobierno de la Unión Africana, con el fin de fortalecer el rol de la cultura en la promoción de la paz en el continente.

Fuente: www.dgcs.unam.mx

Promueven proyecto cultural de restauración del paseo Negra Matea en Guárico

Reunión de trabajo  en San Juan de Los Morros

En convenio establecido entre la embajada de la República de Sudáfrica y la República Bolivariana de Venezuela, a través de la rectoría del Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños en materia de gestión social, específicamente en el ámbito de cultura y turismo, adelantaron el proceso de restauración del paseo Negra Matea, ubicado en la parroquia San José de Tiznado, municipio Ortiz, en el estado Guárico.

La restauración del recorrido Negra Matea contempla la edificación de una escultura homónima del paseo, el cual será un tributo referencial histórico que representará a la Negra Matea de 15 años, de la mano con el niño Simón de apenas 6 años de edad, cabe señalar que esta obra escultural fue realizada por el artista plástico Leonel Duran; así lo informó Reinaldo Bolívar, Director Fundador del Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños.

La escultura, auspiciada por el embajador de la República de Sudáfrica en Venezuela, Joseph Nkosi, será instalada en el Paseo Negra Matea, ubicado en la población de San José de Tiznados, Municipio Ortiz, del estado Guárico, donde nació en 1773, Matea Bolívar, la primera maestra del Libertador de América. 

Matea y Simoncito

Reinaldo Bolívar, también expresó «Esta escultura será un gran atractivo turístico y cultural para el Guárico y de Venezuela para el mundo pues el recorrido contará con una gran carga histórica, teniendo como referencia esta significativa escultura de la Negra Matea con el niño Simón Bolívar señalando el rumbo de la Patria», reseña nota de prensa.

Además, el Rector del Centro de Saberes ofreció todo el apoyo al Ejecutivo regional liderado por José Vásquez, quien a través de la Secretaría de Gestión Social Política y Territorial, bajo la tutoría de Migdalia Hurtado impulsa un ambicioso proyecto para posicionar al estado Guárico como sitio atractivo y exclusivo por excelencia de la cultura y el turismo.

Fuente: VTV

Instalada comisión que expondrá crímenes del dominio colonial en Venezuela

El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, juramentó recientemente a la comisión presidencial para la verdad histórica, justicia y reparación sobre el dominio colonial y sus consecuencias en Venezuela.

“Pongo toda la esperanza de un país en esta comisión, que nos ayude a avanzar en la descolonización de Venezuela, la descolonización de nuestra Patria. Tenemos el poder, tenemos las ganas, tenemos la voluntad, tenemos la conciencia hagámoslo”, expresó.

Esta comisión está presidida por el titular de la cartera cultural venezolana, Ernesto Villegas, quien estará acompañado para esta tarea de historiadores, escritores, filósofos, diputados, investigadores, profesores, cultores; hombres y mujeres con gran experiencia de la tierra venezolana.

Entre los integrantes de esta misión histórica se encuentran: Roside González, Noelí Pocaterra, Aloha Núñez, Alexis Rodríguez Cabello, Alexander Torres, Reinaldo Bolívar, Luis Felipe Pellicer, Jorge Berroeta, Jesús Chucho García, Luis Brito García, Gustavo Pereira, Iraida Vargas, Mario Sanoja, Juan Romero, Carmen Bohórquez, Marcial Ramos Guédez, Vladimir Acosta, Casimira Monasterio y Dulce Marrufo.

«Juran ustedes asumir plenamente las funciones de investigación histórica de develación de la verdad del colonialismo europeo sobre Venezuela, sobre nuestra América y crear una conciencia superior que nos ayude a consolidar la independencia cultural y política de nuestra Patria en el establecimiento de esta Comisión contra el colonialismo”, expresó el Dignatario venezolano y con la mano alzada los miembros de la comisión afirmaron su compromiso para esclarecer la verdad sobre el daño ocasionado por el dominio colonial en nuestro país.

Impulsar la diversidad cultural venezolana

Maduro, indicó la importancia de realizar mayores esfuerzos en todas las plataformas comunicacionales para impulsar la diversidad cultural de la nación y para esta responsabilidad ordenó al vicepresidente de Comunicación, Cultura y Turismo, Freddy Ñáñez.

Asimismo, instruyó a su equipo de Gobierno crear un Centro de Producción y Comunicación para la Cultura Nacional.

“Vamos a crear un poderoso Centro de Producción y Comunicación para las redes sociales, para la cultura nacional y que la cultura nacional sepa cómo manifestarse”, instruyó.

La información fue dada a conocer durante un encuentro, liderado por el presidente Maduro, con cultores y cultoras portadores de las manifestaciones patrimoniales de Venezuela reconocidas por la UNESCO.

Fuente: Minci

Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños celebró su XI aniversario con recital de Cecilia Todd

El Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños celebró su decimoprimer aniversario con un exclusivo evento cultural realizado en el centro de la capital venezolana.

El espacio universitario y socioeducativo ha cultivado –a lo largo de los años- seminarios, diplomados, posgrados y congresos.

Así lo destacó el profesor y director del Instituto, Reinaldo Bolívar, quien anunció además el lanzamiento de una maestría de saberes africanos y el 6to Congreso Internacional sobre África y El Caribe.

«Visiten nuestra página web saberesafricanos.net y ahí tendrán toda la información de este centro que está al servicio de Venezuela, de África, del Caribe y de todo el sur global», agregó.

Las tonadas y toques musicales estuvieron a cargo de la cantautora venezolana Cecilia Todd junto a Manuel Moreno del Grupo Herencia, quienes amenizaron la gala cultural.

Cabe resaltar, que el viceministro para África, Yuri Pimentel, así como el cuerpo diplomático africano acreditado en Venezuela, y demás artistas y cultores también se dieron cita en la actividad.

Instituto de Investigaciones Estratégicas sobre África y su Diáspora celebra su XI aniversario

Inicios del Instituto

El 27 de enero de 2011, en la Universidad Nacional de las Fuerzas Armadas (UNEFA), sede Caracas, ante un grupo de connotados intelectuales del país, académicos, diplomáticos, coordinadores de las Catedras Libre África, dirigentes políticos y movimientos sociales nació el Instituto de Investigaciones Estratégicas sobre África y su Diaspora (vale decir, el mundo entero), conocido también como Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños.

Nace con verdadera vocación internacional al basarse en la Declaración de Porlamar de la II Cumbre de Países América del Sur – África  que expresa:

“En educación y Cultura consideraron la creación de proyectos conjuntos de investigación en áreas estratégicas y prioritarias para ambas regiones a través de programas de intercambio de docentes, estudiantes y profesores.-También acordaron fortalecer los mecanismos y vínculos existentes entre las instituciones educativas de América del Sur y África, con miras de promover el conocimiento mutuo”.

En esa oportunidad de la inauguración fungió de presentador el conocido comunicador Miguelangel Pérez Pirela y de orador principal Roberto Hernández Montoya;  palabras de los representantes diplomáticos de África y Latinoamérica en Venezuela, felicitaron y auguraron grandes logros al Centro de Saberes.

El Profesor Reinaldo Bolívar, entonces Viceministro para África, y Director Fundador del instituto se refirió en ese momento a las tareas necesarias en investigación estratégica para la toma de decisiones en las áreas públicas y privadas, asegurando que el  Centro de Saberes se convertiría en verdadera  fuerza pensante al servicio de nuestros pueblos.

Desde entonces se han organizado conferencias, seminarios, congresos, publicaciones, diplomados, talleres, eventos culturales, sociopolíticos y un buen número de investigaciones. El Centro de Saberes fue pionero en la investigación sobre la descolonización en Venezuela y puso sobre el tapete la necesidad de las reparaciones, efectuando un Congreso Internacional sobre el tema.

Igualmente,  ha divulgado de diversas maneras la información relativa a los grandes héroes y heroínas de África, Caribe y Venezuela, por lo que sus investigaciones y galerías sirven de insumo a muchas personas que se dedican a la difusión de la africanidad.

Su actividad trasciende las fronteras nacionales y se expresa en alianzas con otras instituciones, como lo orientó la II Cumbre ASA, presidida por Hugo Chávez. Entre sus hermanamientos se encuentran instituciones de Kenia, Sudán, Mozambique, Sudáfrica, Angola, Guinea Bissau, Cuba, Haití y Dominica. Nacionalmente es miembro coordinador de la Cátedra Libre África que agrupa a unas 17 universidades de Venezuela.

El Centro de Saberes, inicio su funcionamiento en la Torre Lara de Caracas, en unas instalaciones que luego cedería en solidaridad a CONADECAFRO, para operar desde Sabana Grande y Gradillas (Plaza Bolívar), en unos espacios donde los usuarios y usuarias se siente en sintonía con África y su diáspora. La institución es un ejemplar modelo de exitosa autogestión y así es reconocida nacional e internacionalmente.

En la actualidad ofrece diplomados en Saberes Africanos, Caribe Insular, Antiperialismo y Religiones. Desde diciembre de 2019 está autorizado como instituto universitario para estudios de cuarto nivel (postgrados).

Fuente: MPPRE/Aisur

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