Mes: diciembre 2021 (Página 1 de 2)

Ciclo de amor

Desde Afroamiga te deseamos un feliz y próspero ano nuevo, con la firme convicción de que será de mucho bienestar, dicha y salud para todos.

Y qué mejor manera de despedir este año y dar la bienvenida al 2022 que con un hemoso poema de amor africano.

Vinilos solidarios amor africano - TenVinilo

Al amanecer lentamente el sol retira sus largos brazos brumosos de abrazo.
Amantes felices
Cuyos esfuerzos no dejan ningún regusto ni la efervescencia de la combustión del amor;
La tierra perfumada en la fragancia del rocío se despierta

A susurros de luz de ojos suaves …
Más tarde se desgastará su temperamento labrando las vastas hectáreas del cielo y tomarlo
Fuera de ella en ardientes dardos de ira.
Largamente acostumbrada a tal capricho, espera pacientemente
Para la noche cuando los pensamientos de otra noche le devuelvan su dulzura y su poder
sobre él.

Autor del poema:Chinua Achebe

Especial|San Benito: El santo negro que se festeja bailando

San Benito, también conocido como el Moro, fue hijo de negros esclavos manumisos. Nació hacia 1525 en el pueblo siciliano de San Fratello, y murió a finales del siglo XVI (1589) en la ciudad de Palermo.

En Venezuela su culto se extiende desde el Zulia hasta Trujillo sin saltarse Mérida. Por celebrarse en el mes de diciembre San Benito es incluido en gaitas y festividades navideñas. Este culto inicia el 27 de diciembre y se extiende hasta el 1 de enero.

Los primeros indicios apuntan a que el culto fue introducido por los sacerdotes franciscanos en los años 1600, en las plantaciones y haciendas del Sur del Lago de Maracaibo, como forma para evangelizar a los esclavos africanos que trabajaban en las mismas.

Todo indica que el origen del culto de San Benito en Venezuela se ubica en los alrededores de la población de Bobures, y desde allí se propagó por toda la Cuenca del Lago de Maracaibo y los Andes.

Aunque no se manejan cifras oficiales de sus seguidores, el culto y el fervor a este santo se ha extendido por todo el occidente del país llegando a estados del centro occidente como Lara y Yaracuy, que desde el 27 de diciembre se unen a esta popular celebración.

Los Giros de San Benito

Como muchas de las tradiciones venezolanas la Fiestas a San Benito se caracterizan por un sincretismo cultural y religioso que mezcla las raíces indígenas, africanas y europeas que componen el folklore venezolano.

La danza ritual conocida como Giros de San Benito, ejecutadas en los andes venezolanos, consiste en bailar alrededor de un palo de cintas, tejiéndolo y destejiéndolo con movimientos graciosos y preciosos. Los giros se hacen ante la imagen en una ceremonia de saludo llamada Danza de Frente, y luego continúan ejecutando otras figuras.

En Mucuchíes los Vasallos de San Benito danzan sin cesar, agitando una maraca con la mano izquierda, entrechocan sus bastones y golpean con ellos el suelo.

En la población del Estado Trujillo la celebración se inicia en diciembre con un rosario cantado, para el cual se coloca la figura del santo junto a los santos del pesebre, si el dueño de la casa le tiene devoción. Luego se realizan tres ceremonias (La Gaita, El Juego de la Botella, La Ofrenda) destinadas a ofrendar al Santo Negro.

San Benito a golpe de tambora

El occidente del país también rinde su tributo al Santo Negro, San Benito de Palermo. Concretamente en el sur del Lago de Maracaibo, estado Zulia, en poblaciones como Gibraltar, Bobures, Palmarito, San José y Santa María, los Chimbángueles o Chimbangles son la forma de expresión por excelencia.

Los Chimbangles están formados por un grupo de ocho personas, tamboreros y los respaldo de un aproximado de 20 Vasallos. Los tambores se clasifican en tambor mayor, medio golpe, respondón, requinta y tambor segundo.

La confección y elaboración de los instrumentos es un oficio que pasa de generación en generación y que ha alcanzado el nivel de arte.

El ritual a San Benito se compone de seis diferentes golpes. Cada uno de ellos posee una conformación rítmica propia y una fenomenología musical que acompañan las distintas fases del ritual.

Golpe Cantica

Con este golpe se inicia el rito, se ejecuta a las afueras del templo cuando el santo aún se encuentra en su interior. Las campanas de la iglesia llaman a los pobladores a la fiesta y los tambores repican el golpe cantica.

Golpe Chocho

Este es uno de los golpes más sagrados del Chimbangle y se ejecuta frente a la Iglesia para solicitar la salida del santo. También suele tocarse cuando la procesión pasa ante la casa de los Capitanes.

Golpe Ajé 

Este golpe se ejecuta en el momento en que el santo traspasa las puertas del templo. Cuando los vasallos ven la imagen de San Benito salir del templo, lo saludan coreando: “Ajé, Ajé, Ajé Bendito Ajé”. Éste es el momento de mayor euforia del rito y la música honra la presencia del santo entre sus vasallos.

Golpe Chimbanglero Vaya

Este golpe se utiliza para acompañar al santo de su recorrido por las calles, y también después que la imagen es introducida en la iglesia.

Golpe Misericordia

Este es un golpe sagrado que cumple funciones muy importantes dentro de las ceremonias del Chimbángueles. Se ejecuta durante el recorrido de la procesión, y en situaciones luctuosas. 

Cuando es ejecutado frente al cementerio, sus ritmos conforman una oración incesante que solicita al ser supremo su intersección. El golpe reza por los difuntos mientras rinde homenaje a su memoria.

Golpe San Gorongome Vaya

En este golpe se pronuncia un vocablo en el que podemos encontrar contenidos culturales muy interesantes. La palabra castellana “san”, va unida a una expresión de claras resonancias africanas. 

El fonema mantiene su sacralidad en el nuevo contexto cultural, pues la dinámica histórica se encarga de que el ancestro africano que originó el sonido sea cristianizado en América.

El culto a San Benito es una muestra de la identidad afrodecendiente y vincula a los venezolanos con sus raíces africanas. Es una de las manifestaciones culturales más complejas de Venezuela y una representación viva de la mezcla que caracteriza al país y lo hace rico en tradiciones.

Fuente: Globovisión

 Kwanzaa fiesta decembrina de origen africano

Kwanzaa: una fiesta después de Navidad

Kwanzaa es una palabra swahili que significa «primero» y significa los primeros frutos de la cosecha. Del 26 de diciembre al 1 de enero, muchas personas de ascendencia africana en Estados Unidos celebran Kwanzaa.

En África, hay muchas costumbres que son comunes entre los distintos grupos étnicos que se encuentran en el continente. Uno de ellos es la celebración de la cosecha. En esta época del año, la gente de la comunidad / pueblo se reúne para celebrar y dar gracias por su buena suerte. Trabajar por una cosecha exitosa es un esfuerzo comunitario, al igual que la celebración.

En Estados Unidos, en 1966, Maulana Ron Karenga y la Organización de los Estados Unidos adoptaron los principios básicos de las celebraciones de la cosecha en África para crear la observancia de Kwanzaa. Karenga reconoció que, en general, los afroamericanos no viven en un entorno agrícola. No obstante, buscó enfatizar que los principios básicos que se encuentran en la producción de la cosecha son vitales para construir y mantener comunidades fuertes y saludables.

De esta forma se desarrolló Kwanzaa. Kwanzaa es ese momento en el que reflexionamos sobre nuestro uso de los principios básicos, compartimos y disfrutamos los frutos de nuestro trabajo, y volvemos a comprometernos con el logro colectivo de una vida mejor para nuestra familia, nuestra comunidad y nuestra gente.

Símbolos de Kwanzaa

Hay símbolos que tienen un significado especial para la celebración de Kwanzaa. La mkeka es una estera de paja que simboliza la tradición como base sobre la que descansa todo lo demás. El kinara es un candelabro de siete espacios, que representa el tallo original del que se originó el pueblo africano.

Los mishumaa saba (siete velas) representan los Siete Principios. Los muhindi son las mazorcas de maíz que representan la descendencia (hijos) del tallo (padres de la casa). Los zawadi (regalos) representan los frutos del trabajo de los padres y las recompensas de las semillas sembradas por los hijos.

Aduanas de Kwanzaa

Durante la celebración de Kwanzaa, se acostumbra saludar a amigos y familiares con la frase en swahili, «Habari gani», que significa «¿Cuáles son las noticias?» Para responder, responde con el principio del día. (Umoja, por ejemplo, es la respuesta que se dio el 26 de diciembre).

El ayuno, o la abstinencia de alimentos, a menudo se realiza durante Kwanzaa, como un medio para limpiar la mente, el alma y el espíritu.

Ceremonia de encendido de velas

La ceremonia de encendido de velas, fundamental para la celebración de Kwanzaa, se lleva a cabo en un momento en el que están presentes todos los miembros de la familia. Se anima a los niños a participar activamente en todas las actividades.

La ceremonia comienza con el TAMBIKO (libación), una forma africana de alabanza que rinde homenaje a los antepasados ​​personales y colectivos. Para comenzar, el anciano de la casa vierte vino, jugo o licores destilados del KIKOMBE CHA UMOJA (copa de la unidad) en la tierra o en un recipiente lleno de tierra. Mientras sirve, el anciano hace una declaración en honor a los miembros de la familia fallecidos por la inspiración y los valores que les han dejado a sus descendientes. También se recuerda a los amigos.

Después del TAMBIKO, como gesto de unidad, el mayor bebe del KIKOMBE CHA UMOJA y luego lo pasa para que todos lo compartan. El anciano dirige la llamada, «HARAMBEE» (Vamos a juntarnos), y todos participan en la repetición de la frase siete veces. La iluminación de velas, fundamental para la ceremonia, refuerza el significado de los principios. La ubicación de las mishumaa saba (velas) en el kinara es la siguiente: El negro, por el color de los pueblos africanos en todas partes, está ubicado en el centro. Tres velas rojas, representa la sangre de los antepasados, se colocan a la izquierda. A la derecha se colocan tres velas verdes que simbolizan la tierra, la vida y las ideas y promesas del futuro. A partir del 26 de diciembre con el mushumaa negro, se enciende una vela diferente para cada día, alternando de izquierda a derecha. 

La noche del 31 de diciembre (día 6) es el KARAMU, una celebración alegre con comida, bebida, baile y música para la familia y amigos colectivos. Es un momento de regocijo, reevaluación y renovación del compromiso.

Los ZAWADI, obsequios hechos a mano o con un significado similar para los niños, pueden abrirse en el KARAMU, o en el último día de Kwanzaa, cuando se observa Imani.

Fuente: Institución Smithsonian 

Recordando al insigne escritor Juan Pablo Sojo

Juan Pablo Sojo tiene su propio idioma. Su idioma negro, venezolano,  mestizo…” | Notialternativo

El 23 de diciembre de 1907 nació el folklorista, escritor y periodista Juan Pablo Sojo Renjifo. Hijo del maestro y músico Juan Pablo Sojo y de Brígida Rengifo. Boticario en Caracas e Higuerote, desempeñó esta actividad también en Curiepe, desde donde enviaba artículos al diario El Universal y cuentos al semanario Fantoches.

Una crítica periodística le valió su encarcelamiento en 1937, por orden de Rufino Blanco Fombona, el entonces presidente del estado Miranda. Publicó varios artículos en el cuaderno Tierras del estado Miranda en 1938. Sus variadas lecturas se orientaron al estudio del aporte cultural africano, en particular cuando conoció la obra del etnólogo cubano Fernando Ortiz.

En igual sentido, había recibido el influjo de su padre, muerto en 1929, quien además de autor de música y letra para autos populares (guasas o tangos), valses y otras piezas, recopiló consejas e hizo anotaciones sobre el folklore de la región barloventeña.

En 1943, ganó el premio Tamanaco de Fantoches por su cuento «Hereque», publicó su novela Nochebuena negra, así como los Temas y apuntes afrovenezolanos y anunció la futura aparición de sus obras inéditas Los abuelos de color (ensayo), Cantos negros (poesía) y Zambo (cuentos). Acudió al acto celebrado en el teatro Hollywood en apoyo a la gestión presidencial de Isaías Medina Angarita y al naciente Partido Democrático Venezolano, entre un grupo de intelectuales y escritores que animaba Arturo Uslar Pietri.

Su pieza teatral, El árbol que anda, fue estrenada en 1945, bajo la dirección de Eduardo Carreño, en el teatro Nacional. Canto malembeEl color del amor y Santa, obras inéditas, fueron también incursiones suyas en el teatro. Igualmente realizó una adaptación radial de Nochebuena negra. Tuvo a su cargo la sección de Folklore Literario del Servicio de Investigaciones Folklóricas Nacionales, dependencia del Ministerio de Educación, creada en 1946 y dirigida por Juan Liscano.

Mientras se conocían sus numerosos artículos y cuentos a través de la prensa (Ahora, El Tiempo, El Nacional, El País), investigaba aspectos negroides de la cultura popular en regiones de Carabobo, Yaracuy y Miranda. Acompañó al poeta cubano Nicolás Guillén en un recorrido por Barlovento, en ocasión de la visita de este a Venezuela (1948). De allí nació el poema «Luna de Barlovento» de Guillén, en quien Sojo reconocía un maestro de la poesía negroide. Cuando murió, su obra de interpretación y reivindicación cultural afrovenezolana quedó truncada ya que los manuscritos de sus anunciadas obras inéditas desaparecieron, sin haberse podido recuperar hasta la fecha.

Fuente: Bibliofep

La africanía de lo jondo

Pastora Galván bailando el tango

Lo negro del subtítulo de («el influjo negro en la canción española») a lo subsahariano pero también a todas las culturas no oficiales que, según Auserón, pervivieron en España después de las conquistas y expulsiones, así como del arribo de migrantes, de finales de la Edad Media y el Renacimiento. Estudia el autor la evolución de la música y las danzas con marchamo africano, como la zarabanda o la chacona.

La primera es de origen negro y peninsular, según Auserón, en tanto que la segunda nacería en las Indias Occidentales y después se extendió por Europa. Lo cierto es que la primera noticia de la zarabanda, hasta ahora, la sitúa en México en 1566. La primera noticia peninsular, de 1583, se refiere a la prohibición que llevaron a cabo los señores Alcaldes de la Casa y Corte de su majestad. La fecha que da Auserón en esta obra como primera referencia escrita a la zarabanda es la de 1539, en un poema supuestamente escrito en Panamá por Fernando Guzmán Mexía, pero Rosa Navarro Durán demostró el carácter erróneo de esta cita, tanto en la referencia a la fecha como al lugar, cita que, no obstante, se ha repetido en numerosas ocasiones.

Y es que Auserón trata en todo momento en su obra de relativizar los documentos escritos, pese a ser las únicas informaciones al respecto que tenemos, y, por otra parte, el sostén de este trabajo, subrayando que la canción popular (y la danza) nació al margen de la cultura oficial que identifica con la escrita y con los teatros de la época, Renacimiento y Barroco.

Creo que esta división, que ha lastrado tantos estudios de la música y la danza popular, lastra también una parte de esta obra, fundamental, por otro lado, desde 2012, el año de su primera edición, en los estudios que nos ocupan.

Afirma Auserón en este sentido que «el laboratorio de formas musicales capaces de pasar de una etnia a otra y de saltar barreras sociales no está en los pliegos sueltos ni en los teatros». No lo creo: en los teatros, esto es, en los corrales de comedias, se representaba la vida de la calle, incluso de los ambientes más marginales, y son, en ocasiones, las únicas referencias que tenemos de la misma. A los corrales de comedias acudían todas las clases sociales y los había tanto en las grandes ciudades como en las medianas y pequeñas. Y la gente iba a verse representada, a identificarse con las costumbres, nada idealizadas, que reconocían en la escena.

Lo mismo podemos decir de la novela, por ejemplo la picaresca, o, incluso, de la poesía. En todo caso, son los medios, junto a las anotaciones musicales, que tenemos de llegar a la realidad de la poesía, la danza y el canto popular del periodo. Hay que decir, por tanto, que lo negro, lo moro, lo judío, lo gitano, etc., toman también su parte, en este periodo, de la cultura oficial. Y es que, por supuesto, las formas de control social del momento, aunque extremas (por bailar la zarabanda podías ir a galeras o sufrir doscientos azotes), estaban mucho menos extendidas que hoy día.

Por eso hay quien es capaz de interpretar toda o una parte de la cultura española o andaluza desde la perspectiva árabe, judía, gitana o, en los últimos tiempos, y en ese sentido esta obra fue pionera, negra. Si a esto unimos lo tradicional castellano, o lo tradicional aragonés, o lo tradicional vizcaíno, o lo tradicional gallego, además de lo francés, lo inglés y lo europeo en general, y lo americano, por no hablar de lo oriental (mantón de Manila, abanico, etc.) ya tenemos un mapa bastante completo de nuestro pasado, que es un mapamundi, claro. Sin alguno de estos territorios, el panorama estaría incompleto.

Portada del libro.

Y todas estas realidades convivieron, pacífica y violentamente, y nos construyeron. Negar una parte es negarnos. Pero, al cabo, un mapa siempre será un mapa. El territorio habremos de explorarlo por nosotros mismo. El mapa de Auserón puede ser de gran ayuda. Auserón conecta las «danzas cantadas», pues así eran llamadas en la época, del barroco con la realidad actual de la música popular, singularmente con el flamenco, al afirmar que «La amalgama del 6/8 y ¾ [que el autor identifica con la chacona] forma un periodo de doce corcheas comparable al que bulerías, soleares, alegrías y seguiriyas comparten con el universo rítmico africano». Y conecta estas músicas negras (zarabanda, chacona, que eran mestizas, en realidad) con un supuesto legado hispanomusulmán y judío anterior de manera que llega a afirmar que «los palos del flamenco (…) se gestaron en contacto con árabes y judíos andaluces, bereberes, judíos y esclavos negros.

Lo negro, como digo, está (mezclado) en la zarabanda, en la chacona y en otros estilos que podemos considerar, acaso, en el origen remoto de lo jondo, pero la el resto de referencias que introduce Auserón, y que estudia pormenorizadamente en esta obra, obedecen más al espíritu romántico de los estudios del flamenco que a cualquier evidencia histórica. En cuanto a realizaciones concretas, claro.

Otra cosa es que haya un sustrato, innegable. Incluso se retrotrae el autor al legado hispanorromano (no faltan a la consideración las famosas Puellae Gaditanae), quedando apenas el sustrato griego, que obviamente forma parte también de nuestra historia musical, coreográfica y literaria, acaso a través de las culturas romana y árabe, fuera de este estudio. Los creadores, anónimos, a los que alude el autor, siempre pertenecen a las «capas populares», quedando fuera de esta consideración los Lope, Quevedo, Cervantes o Juan de Arañés, quedarnos solo con algunos de los que cita el propio Auserón. Se trata de un clasismo a la inversa, bien intencionado, sin duda, pero con similares efectos a la postre.

Respecto del tango, Auserón señala la conexión con la country dance inglesa y nos da noticia de las dos vías que tradicionalmente se han ofrecido de la llegada de esta danza a Cuba, donde los negros habaneros pronto la hicieron suya, considerando que las dos vías no son incompatibles. La vía hispana, ternaria (Carpentier), y la anglosajona, binaria (Galán). De hecho, el primer tango anotado en España, de 1818, por un maestro de baile francés, Antonio Cayron, está en 3/8. Y sigue Auserón «los tangos que en Cuba son cosa de cabildo negro se refugian en los teatros españoles en forma de baile grotesco, gesticulante en exceso, que debió de parecer bien a los gitanos, sobre todo en Andalucía y en Madrid».

De hecho, tenemos a un gitano, Curro Dulce, bailando por tangos en el Teatro Principal de Jerez en 1867. antes que él, otros flamencos, tanto gitanos como no gitanos, lo cantaron: Francisco Pardo en 1848, Villegas en 1849 y, probablemente, en 1853 y Enrique Heredia en 1958, entre otros.

Fuente: Diario de Sevilla

Unesco declara patrimonio fiesta de San Juan Bautista en Venezuela

San Juan todo lo tiene, San Juan todo lo da

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) aprobó declarar Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad al ciclo festivo de veneración y culto de San Juan Bautista que se realiza en Venezuela.

Devotos de San Juan, junto al ministro de Cultura venezolano, Ernesto Villegas y otras autoridades, aguardaron por la decisión en el Centro Cultural Aquiles Nazoa en La Carlota en la ciudad capital venezolana.

Villegas agradeció a nombre de Venezuela a la organización de la ONU por aprobar la inscripción en esta manifestación cultural en la lista. “Y vamos por más. ¡Si San Juan lo tiene, San Juan te lo da!”, agregó.

El San Juan es una fiesta religiosa cultural que se celebra cada 24 de junio en Curiepe y Mamporal, en el eje de Barlovento, además de Valles del Tuy, Guarenas y Guatire, en el estado Miranda, entre otras regiones venezolanas.

Usualmente, se hacen cantos de malembe y lamento, desfiles coloridos con las figuras del santo, entre otras actividades. Sus orígenes datan del siglo XVIII en comunidades afrovenezolanas esclavizadas durante la colonia española.

La celebración no solo está influenciada por el catolicismo, pues tiene varias expresiones culturales, verbales y musicales que vienen de África Subsahariana. Los adeptos a la festividad son llamados sanjuaneros y representan la resistencia cultural y de libertad para evocar la memoria de los antepasados.

Para su postulación a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad varios historiadores, cultores y expertos de dicha tradición iniciaron en 2017 una profunda investigación para elaborar un expediente.Cerca de 50 comunas y cofradías de los estados de Aragua, Miranda, Carabobo, La Guaira, Yaracuy, además del Distrito Capital, de conjunto con expertos del Centro de Diversidad Cultural asistieron en la conformación del documento que se entregó formalmente el pasado año para su análisis.

Venezuela ha entregado periódicamente todos los informes que reflejan el apego a la convención de Salvaguardia del Patrimonio. Este es el octavo expediente que ingresa a las listas con el consentimiento previo, libre e informado de las comunidades.

Además, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, refrendó en 2021 la Ley para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, que refuerza el marco jurídico y compromiso del Estado con el patrimonio vivo, y el respeto por la diversidad cultural.

El Instituto del Patrimonio Cultural de Venezuela (IPC) celebró la inscripción del Ciclo festivo en la lista, luego de que en 2018  Maduro indicara gestionar la declaratoria ante la Unesco.

Fuente: Telesur

Bogotá inauguró el primer Jardín Infantil Afro de Colombia en Kennedy

Cuidado y crianza de las infancias afro en Colombia | MaguaRED

Por primera vez Bogotá cuenta con un jardín infantil diurno con enfoque cultural afrodescendiente y con el compromiso de garantizarles a estas comunidades el derecho a la educación inicial gratuita y a la igualdad de acceso.

Este nuevo espacio educativo busca promover más respeto a la diversidad y un mayor conocimiento de su contribución al desarrollo de las sociedades y su historia.

El Jardín Infantil Afrobogotano está ubicado en la localidad de Kennedy y hace parte de la Subdirección para la Infancia de la Secretaría Distrital de Integración Social. Tiene una capacidad para 145 niñas y niños y servirá de modelo para abrir dos jardines más que darán respuesta a las acciones afirmativas concertadas con los pueblos afrodescendientes y negros, dentro del artículo 66 del Plan de Desarrollo. 

Fuente: Alcaldía de Bogotá

Afrodescendientes de América Latina viven ‘racismo institucional’

Situación de los negros sigue sin igualar la de los blancos

Las poblaciones afrodescendientes de 18 países de América Latina viven en condiciones sociales y económicas que perjudican su salud, dentro de un contexto de «racismo institucional», afirmó la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

(Afrodescendientes en Latinoamérica, hacia un marco de inclusión). 

Un nuevo estudio de la OPS concluye que en más del 80% de los países analizados los afrodescendientes viven en desventaja en el empleo, la salud y el acceso a la vivienda y los servicios básicos como el agua potable y el saneamiento.

“Seamos francos: las inequidades en salud que enfrentan las personas afrodescendientes se dan en un contexto de discriminación y racismo institucional, muchas veces exacerbado por las desigualdades de género”, declaró la directora de la OPS, Carissa F. Etienne.

Según el estudio, los riesgos de salud aumentan con la edad. Los malos resultados en materia de salud de los afrodescendientes se deben a factores relacionados «con la discriminación y la estigmatización, junto con las desigualdades de género y las desventajas sociales y económicas».

Estas desigualdades se han exacerbado con la pandemia de covid-19.

El informe destaca que los riesgos de salud aumentan con la edad y el limitado acceso a la atención sanitaria de la población afrodescendiente se traduce también en «altas tasas de mortalidad materna, embarazos precoces y perfiles epidemiológicos en los que predominan la enfermedad drepanocítica (trastornos hereditarios en los glóbulos rojos) la diabetes, la hipertensión y el VIH».

En América Latina, 134 millones de personas se identifican como afrodescendientes. En muchos países las desventajas son enormes: en Ecuador la tasa de mortalidad materna de las mujeres afrodescendientes triplica la de mortalidad materna general; en Colombia es 1,8 veces mayor y en Brasil es un 36% superior.

En Uruguay la proporción de afrodescendientes con acceso limitado al agua potable (42%) es casi el doble que la de los no afrodescendientes (24%).

En las zonas urbanas de Nicaragua el 81% de los afrodescendientes tiene un acceso limitado al agua, frente al 35% de los no afrodescendientes.

«Estamos viviendo en un contexto de racismo sistémico contra los y las afrodescendientes», afirmó la vicepresidenta de Costa Rica, Epsy Campbell, durante el lanzamiento del estudio.

El informe recomienda mejorar las políticas de salud pública incorporando «los conocimientos específicos y las prácticas ancestrales del pueblo afrodescendiente, el respeto a su autonomía, cultura y costumbres, y la creación de escenarios participativos que propicien la igualdad de oportunidades».

Fuente: portafolio.co

Salir de la colonia

Filven realizó presentación del libro “El salir de la colonia” de Vladimir  Acosta - Últimas Noticias

Este libro de Vladimir Acosta, publicado en 2020 y reeditado en 2021, ofrece valiosos aportes históricos acerca del proceso de colonización en América Latina y plantea posibles vías que pueden permitir salir de ese proceso que aun persiste en nuestras sociedades.

Al respecto, en la introducción del texto el autor aclara que: «cuando hablo de salir de la colonia no me refiero a hacer una ingenua o ridícula declaración a ese respecto. Me refiero, primero que nada, como se hace con cualquier problema que se quiera enfrentar, a reconocerlo como problema. A continuación, a tratar de definir su presencia, sus contenidos y su incidencia sobre otros problemas que usualmente se han considerado como más importantes o como independientes de él. Y finalmente, a ir definiendo planes y objetivos de lucha que partan del reconocimiento de su importancia e incluso de su papel central en nuestras luchas. Porque sin colocarlo en el centro de ellas, de las venideras, esas luchas, igual que las anteriores, tienen pocas probabilidades de darnos los resultados que deseamos».

Sin embargo, también procura precisar acerca del proceso que hizo de nuestras sociedades y países colonias y cómo la colonialidad se mantuvo, diversificó y fortaleció aun cuando los países ya habían obtenido su independencia, llegando en forma solapada hasta los tiempos actuales como parte importante de nuestra cultura.
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