Mes: abril 2021 (Página 1 de 2)

Músicos caribeños celebrarán Día Internacional del Jazz

Músicos de Cuba, Barbados, Jamaica, República Dominicana, Haití y otros países caribeños celebrarán con un concierto en línea el Día Internacional del Jazz, evento promovido por la Unesco y el programa Transcultura, resaltaron hoy fuentes diplomáticas.
La representante permanente de Cuba ante la Unesco, Yahima Esquivel, destacó la importancia de la jornada que tendrá lugar el 30 de abril en su décimo aniversario como un vehículo para promover la paz, el diálogo y el desarrollo sostenible.

Los cubanos Roberto Fonseca, quien será el director artístico del concierto, y Bobby Carcassés, la dominicana Casandra Núñez, el haitiano Reginal Policard, el barbadense Andre Wood, el jamaicano Oshane Love y el beliceño James Sanker integrarán el elenco, junto a Barbara Cadet (Santa Lucía), Michele Henderson (Dominica) y Gairy Knight (San Cristobal y Nieves).

El evento enmarcado en el programa Transcultura, que integra a Cuba, El Caribe y la Unión Europea mediante la cultura y la creatividad, se realizará el próximo viernes a las 18:00 hora local de La Habana.

Instituciones de la mayor de las Antillas como el Ministerio de Cultura y el Festival Jazz Plaza transmitirán en vivo el encuentro musical por la red social Facebook.

La víspera, la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, y el reconocido músico estadounidense Herbie Hancock anunciaron el programa para conmemorar el 30 de abril el décimo aniversario del Día Internacional del Jazz.

Además de las actividades regionales, se celebrará un concierto mundial presentado por el actor Michael Douglas, con transmisión desde las sedes de la Unesco, en esta capital, y las Naciones Unidas, en Nueva York.

El secretario general de la ONU, António Guterres, intervendrá durante el evento, del que el pianista Hancock será el director artístico, mientras John Beasley tendrá a su cargo la dirección musical.

La Unesco creó el Día Internacional del Jazz para compartir los valores de un género musical profundamente significativo, al que necesitamos hoy más que nunca, por sus valores basados en la dignidad humana y la lucha contra el racismo y todas las formas de opresión, afirmó Azoulay.

Por su parte Hancock, pianista y compositor de 81 años, reconoció los esfuerzos para organizar la celebración en medio de los duros tiempos impuestos por la Covid-19, compromiso que consideró una inspiración y un mensaje de alegría, coraje y esperanza.

Fuente: Prensa Latina

Cuentos históricos del pueblo africano

Este libro, escrito por Johari Gautier Carmona, contiene un conjunto de 18 cuentos divididos en dos partes: una de cuentos del África antigua, clásica y colonial y otra de cuentos de la diáspora africana en las Américas.

Según palabras del autor, a través de estos relatos se pretende presentar «la dignidad de un pueblo muy a menudo vilipendiado y reivindicar, como afrodescendiente, una africanidad que pide a gritos un lugar en mi identidad… y en la de muchos otros».

La serie de cuentos sobre la historia africana además de reivindicar la dignidad de los habitantes y las sociedades ancestrales, muestra la perspectiva del escritor, alejada de la occidental, de la vida de estas personas, las dificultades y retos que han tenido que afrontar durante siglos.

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La Rebelión del Negro Miguel


Acaudillada por el Negro Miguel en 1533 en las minas de Buría y su región, es considerada como la primera rebelión de afrodescendientes en la historia de Venezuela. Durante el gobierno de Juan de Villegas Maldonado, a mediados del siglo XVI, se intensificó la necesidad de adquirir mano de obra esclavizada, tras el descubrimiento por parte de Damián del Barrio de una importante veta de oro en las márgenes del río Buría, cerca de la ciudad Nueva Segovia de Barquisimeto, fundada en 1552 por Villegas.

El descubrimiento de estas minas causó una gran conmoción en la población de la ciudad de El Tocuyo (fundada en 1545), pues revivió la idea del antiguo y enigmático Dorado. En tal sentido, muchos vecinos motivados con la posibilidad de enriquecerse, organizaron y llevaron a sus esclavizados, mineros o agricultores, hacia la nueva veta. A finales de 1552 son trasladados a la ciudad de Nueva Segovia de Barquisimeto, 80 esclavizados para dedicarlos al trabajo en las minas, surgiendo así el Real de Mina de San Felipe de Buría (cerca de Nirgua, en el actual estado Yaracuy).

Entre los esclavizados que llegaron al Real de Minas de San Felipe de Buría, figuraba uno oriundo de San Juan Puerto Rico, el cual se distinguía por su rebeldía y arrojo, el Negro Miguel, quien era propiedad de Pedro del Barrío, hijo de Damián del Barrío. Dado su carácter indomable, en 1553 Miguel huyó con unos compañeros a las montañas, desde donde preparó un ataque al Real de Minas, resultando muertos varios mineros en medio de la oscuridad de la noche.

A partir de este exitoso asalto, el Negro Miguel se hizo fuerte en las montañas y su fama crecía día a día, siendo seguido por indios y afrodescendientes levantiscos con los cuales lo que consideró como su reino, pues el mismo se nombró rey y a su mujer, Guiomar, la hizo coronar como reina.

Asimismo, su pequeño fue reconocido por todos como su heredero. También nombró obispo a uno de sus compañeros y conformó una comunidad a semejanza de los pueblos de los españoles, con sus autoridades y empleados. Con el tiempo el Miguel y sus seguidores se convirtieron en un azote para la región y su presencia comenzó a trastornar las tareas de explotación de las minas.

En ocasión de una ataque del Negro Miguel a la recién fundada ciudad de Nueva Segovia de Barquisimeto, la misma fue defendida valerosamente por sus pobladores capitaneados por Diego García Paredes y Diego Fernández de Serpa, junto a un refuerzo que llegó de la ciudad de El Tocuyo, dirigido por Diego de Losada y Diego de Ortega. En definitiva, el asalto del Afro Miguel quien fue asesinado en Barquisimeto fue rechazado y sus seguidores fueron perseguidos y nuevamente reducidos a ser esclavizados.

Según el testimonio de capitán Diego de Ortega, uno de los jefes de las fuerzas de El Tocuyo, fue García Paredes el que mató al rey Miguel.

Miguel creó el Movimiento Afroindigena que luchó por la abolición de la esclavitud, siendo las montañas de Buría en la ciudad de Nirgua, estado Yaracuy, su principal epicentro de lucha. Desde el 2008 al 2012 en ese estado, a partir del 26 de abril, se llevó a cabo la Ruta de Cimarronas y Cimarrones, con el fin de exaltar la gesta libertaria que el Rey Miguel nos legó.

La experiencia en este contexto, se inició el 26 de abril del año 2008 en el estado Yaracuy, siendo pionera en el desarrollo de tan importante propuesta, la comunidad de Buría, en la ruinas del Fuerte de San Vicente, municipio Nirgua. Continuando posteriormente en el municipio José Joaquín Veroes, lo que ha permitido construir lo que es hoy día la Ruta de los Cimarrones y Cimarronas de Venezuela. Primer Camino Libertario.

Fuente: Conadecafro (título original: La Rebelión del Afro Miguel)

Hace 267 años nació José Leonardo Chirino

José Leonardo Chirino fue un zambo venezolano que lideró una fallida insurrección en busca del establecimiento de la república en el país y la abolición de la esclavitud. Nació el 25 de abril de 1754 en Curimagua, estado Falcón, Venezuela, el 25 de abril de 1754.

Aunque fue un hecho de carácter local, un levantamiento que obedeció a una situación específica, propia de las condiciones sociales generadas por la esclavitud, tuvo inspiración en las insurrecciones de afrodescendientes africanos que tenían lugar en Saint Domingue y también en la Revolución francesa. El movimiento no se propagó más allá de una parte del occidente del país, pero logró provocar una seria alteración del orden colonial en Venezuela.

José Leonardo Chirino fue hijo único de una indígena libre y de un afro esclavizado perteneciente a una familia criolla de apellido Chirino; es entonces, un zambo libre. Se casó con una esclavizada llamada María de los Dolores con quien tuvo 3 hijos: María Viviana, Rafael María y José Hilario. José Tellería, rico comerciante y síndico procurador de Coro, solía realizar viajes de negocios a las Antillas, y en más de una ocasión Chirino se embarca como acompañante.

Es en el territorio del actual Haití, donde el zambo establece un más intenso contacto con las ideas y la práctica revolucionaria que tuvieron su epicentro en Francia; la noticia del momento son los levantamientos de esclavos liderados por Toussaint-Louverture y las tendencias republicanas que pugnan por imponerse sobre el régimen colonial. José Tellería se entera de tales convulsiones y la cuestión le preocupa, Chirino también está al tanto, pero esto, en lugar de preocuparlo, lo estimula: eso de libertad e igualdad tenía que estimular a alguien que jamás ha visto un movimiento similar en Tierra Firme.

Todo esto le sirvió a Chirino para encabezar el 10 de mayo de 1795 un movimiento armado desde la mencionada hacienda. Tras el fracaso de esta insurrección, Chirino fue perseguido y hecho preso por traición de un amigo en agosto del mismo año. La Real Audiencia de Caracas lo condenó a la horca y una vez ejecutada la sentencia el cuerpo de Chirino fue descuartizado el 10 de diciembre de 1796.


Este levantamiento escenificado en la serranía de Coro por un conjunto de esclavizados e indígenas tuvo por objeto la abolición de los esclavos y la supresión de los numerosos impuestos, así como el establecimiento de un régimen inspirado en el haitiano (la Asamblea Nacional francesa había otorgado la ciudadanía a los hombres libres de color en 1792).

Fuente: Conadecafro

La crisis colonial: Venezuela 1750-1810

Sumamos a los documentos que constantemente Afroamiga pone a tu disposición este libro de la autoría de José Marcial Ramos Guédez, en el cual los investigadores y lectores en general interesados por la historia de la patria, de Simón Bolívar tendrán la oportunidad de conocer los distintos factores internos y externos, de carácter económico-social-político, jurídico y cultural, que ocasionaron un conjunto de conflictos, sublevaciones y conspiraciones, que en el transcurso de seis décadas, motivaron la ruptura del régimen colonial, establecido por la monarquía española en el territorio que posteriormente constituiría la nación venezolana

El texto producto de la investigación del autor consta de tres partes:

•  I – Antecedentes Históricos, las Instituciones de Gobierno en el Siglo XVIII, el Contexto Económico y los Grupos Étnicos-Sociales.

•  II. Movimientos Independentistas de Venezuela Segunda Mitad del Siglo XVIII y Primera Década del XIX.

•  III. Los Hombres que Conformaron la Generación de la Independencia

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Los Olvidados del 19 de abril de 1810, la fecha esencial de la independencia americana

Ha quedado en este texto demostrado el carácter de mestizo y de hombre sencillo de Juan Germán Roscio Nieves. No era un mantuano, como no lo eran muchos de los que participaron en el movimiento revolucionario que condujo al 19 de abril de 1810, el cual es la síntesis de corrientes anteriores como la de José Leonardo Chirino y Gual y España. Un movimiento de mantuanos se hubiere quedado en una negociación económica exclusiva con la realeza, en un reparto de impuestos similar al de las colonias del norte.

Como indica Losada (1953), Roscio no figuró en la denominada “Conspiración de los Mantuanos”, en la que sí estuvieron algunos como el Marqués del Toro, José Félix Ribas, Juan Nepomuceno Ribas, Mariano Montilla, Nicolás Anzola, José de Tovar, los Tovar Ponte, Pedro Palacios y  Antonio Fernández de León, la mayoría de ellos presentes el 19 de abril de 1810, en el cual hubo componentes de todas las clases sociales, Roscio por los mestizos, o un sargento descrito en la crónica como “mulato”, por los descendientes de africanos y sectores como la iglesia católica en las personas de los curas José Cortes de Madariaga y Juan Antonio Rojas. 

Claro está, por la condición de abogado bien informado de los asuntos de España, Roscio conocía las informaciones del reino, y la conjura de 1808 de cuyos principales actores era amigo y bien conocido por las causas jurídicas sostenidas por el guariqueño las cuales eran del conocimiento general en la pequeña Caracas. A Roscio además se le reputaba como el mejor abogado y profesor del momento, con una biblioteca personal que incluía libros no accesibles públicamente y de mucho interés para los “conspiradores”.

El historiador Pedro Grases (1952), en su obra Un hombre del 19 de abril, Juan Germán Roscio, primera biografía que se conoce del guariqueño, dibuja el papel de éste en aquellos hechos. Grases, apunta algo importante, cual es que los hacedores de aquellos hechos tuvieron que pasar antes por profundos estudios y meditación. Vale decir, no fue una ocurrencia, ni nada de lo que aconteció aquel Jueves Santos fue fruto del azar.

Para el 19 de abril de 1810, el ánimo de transformación americana, aquella sociedad que no requería de andadera, al decir de Bello, tuvo en sus hombres, la necesaria minoría dirigente que supo encontrar el camino que conduce a la gloria. No hay, hasta donde se alcanza otro país hispanoamericano que pueda ostentar en este momento un grupo de igual magnitud. Por eso Caracas fue el punto de arranque y el centro de acción, que sirvió de modelo y ejemplo al resto de Hispanoamérica. Y entre sus hombres, Juan Germán Roscio.

 El relato de Benito Losada (1953) encuentra a Roscio en la noche del 18 de abril y en la madrugada del 19 de abril junto a Martín Tovar Ponte, Nicolás Anzola, Madariaga, Ribas, Sosa entre otros, lo cual confirma la relación de Roscio con los actores de 1808 y su insistencia, tanto en sus intervenciones del Congreso de 1811 como en sus escritos, de que la Independencia debió declararse en 1808.

Juan Germán Roscio Nieves irrumpe en el Cabildo de Caracas la mañana del Jueves Santo de 19 de abril de 1810, como diputado del pueblo. Dicha nominación no fue improvisada, ni tampoco una autoproclamación del llanero.

 La planificación detallada del evento es prueba de que Roscio, De Rivas y Sosa fueron los comisionados por el grupo de conspiradores para que asumiera dicho papel. Los cuatro debieron ganarse con anterioridad la voluntad de la mayoría de los que irían al cabildo abierto del 19 de abril. Tuvieron que haber sido individuos muy populares entre la población y dentro de los “conspiradores”. De no ser así, ni los cabildantes dentro del inmueble, ni la seguridad de Emparan ni los principales líderes entre la gente que estaba en la Plaza Mayor les hubiese permitido la entrada.

La figura de diputado del pueblo fue esencial para la constitución de las juntas supremas que se estaban constituyendo en América. Ante estos diputados (usualmente dos) juraban las nuevas autoridades en las que se deposita la soberanía popular. Estos diputados validan en nombre del pueblo los hechos.

Por tanto, dado el carácter plebiscitario de aquellos acontecimientos, tanto Ribas como Roscio y los demás diputados del 19 de abril fueron elegidos a mano alzada por el pueblo para representarlos en aquel cabildo extraordinario.

Roscio por su popularidad, antecedentes en la defensa de los derechos civiles y la igualdad étnica; Madariaga, sacerdote parroquial cuyas alocuciones liberales eran bien conocidas, y muy respetado por el cabildo y las recién nombradas autoridades españolas. Luego se sumaría, electo por el gremio de los pardos, el preclaro revolucionario José Félix Ribas, pariente de los Bolívar.

El pueblo reconocido en 1810 estaba constituido por los “hombres libres”, por lo que aún no entraban los “infelices esclavos”. En la proclama de Francisco de Miranda, Coro de 2 de agosto de 1806, el Precursor amplía la concepción de pueblo:

Que los buenos e inocentes indios, así como los bizarros pardos, y morenos libres crean firmemente que somos conciudadanos.

El asunto de la abolición de la esclavitud va ser considerado por la República por primera vez en 1812 cuando el General Supremo, Francisco de Miranda, promete la libertad a cambio de servicios militares. Ahora bien, sería Simón Bolívar quien efectivamente la decretará en 1817 tanto para los esclavizados como para sus descendientes.

Sobre el papel los dos diputados del pueblo en las Juntas Supremas, sus funciones se deducen del análisis de actas o pronunciamiento sobre los sucesos españoles. Por ejemplo, en la de Quito de 1809 se establece:

Nos, los infrascritos diputados del pueblo, atendidas las presentes críticas circunstancias de la nación, declaramos solemnemente haber cesado en sus funciones a los magistrados actuales de esta capital.

Estos diputados, al ser representantes del pueblo cuya voluntad era ejercer el derecho de designar sus gobernantes, estaban comisionados para llevar ante el órgano directivo vigente la decisión tomada. 

En el Acta de la Junta de Nueva Granada del 20 de julio de 1810, los diputados tienen un papel determinante en las decisiones de revocatoria de las autoridades españolas y en la designación de las nuevas autoridades:

En virtud de haberse juntado el pueblo en la plaza pública y proclamado por su diputado el señor regidor don José Acevedo y Gómez “respondió el pueblo con las señales de la mayor complacencia, aprobando cuanto expuso su diputado.

(…) Con este motivo se levantaron sucesivamente de sus asientos varios de los vocales nombrados por el pueblo, y con sólidos y elocuentes discursos demostraron ser un delito de lesa majestad y alta traición, el sujetar o pretender sujetar la soberana voluntad del pueblo, tan expresamente declarada en este día.

(…) En manos del señor regidor, primer diputado del pueblo don José Acevedo y Gómez: Juramos por el Dios que existe en los cielos y cuya imagen está presente y cuyas sagradas y adorables máximas contiene este libro, cumplir religiosamente la constitución y voluntad del pueblo expresada en esta acta.

 Y entonces, aumentándose la congregación popular y sus clamores por lo que más le importaba, nombró para que representasen sus derechos, en calidad de diputados, a los señores doctores don José Cortés de Madariaga, canónigo de merced de la mencionada iglesia; doctor Francisco José de Rivas, presbítero; don José Félix Sosa y don Juan Germán Roscio

(…) en la cual también se insertan (acta) los demás diputados que posteriormente fueron nombrados por el pueblo (…) En este estado notándose la equivocación padecida en cuanto a los diputados nombrados por el gremio de pardos se advierte ser sólo el expresado don José Félix Ribas.

 Queda con amplitud y sin lugar a equivocaciones, expresado en el acta, el carácter de elección popular de los diputados mencionados a los que se les dio la misión fundamental de destituir a las autoridades y nombrar nuevo gobierno autónomo, en nombre del pueblo. Esos hombres llevaban sobre sus espaldas el peso más importante de aquella mañana: la representación de la soberanía popular.

Las principales deliberaciones se suceden entre Emparan y los diputados del pueblo. “Habló en primer lugar después de su señoría el diputado primero en el orden con que quedan nombrados”, reza el acta redactada por el Diputado Roscio Nieves. Todo esto explica las palabras y acciones hasta gestuales de aquellos hombres. Eran la voz del pueblo en aquel “congreso” por lo que  sus palabras y señas, como las ya célebres del Padre Madariaga, eran seguidas con máxima atención. 

Al final del Acta del 19 de abril, se incluyen vivas a los diputados que representan al Pueblo. Vale decir, vivas a Madariaga, De Rivas. Sosa, Ribas y Roscio por la misión cumplida. Felicitaciones que les otorgaban sus compañeros por la correcta tarea en aquel glorioso momento para la Patria.

Todo parecía bien aquella mañana hasta que los miembros de la Real Audiencia, una de las instituciones supremas de la tiranía española en la Capitanía General, se negaron a presentarse en el lugar de la vital reunión a la que habían sido convocados.

Los de la Real Audiencia intentan hacer que los soldados, ya impuestos del paso dado, retrocedan y disuelva la augusta asamblea. Uno de los presentes le informa al diputado Roscio. Éste, a pasos firmes y agigantados, se dirige al lugar de reunión de los realistas rebeldes. Entra, impone su recia presencia y con tono decidido les advierte que no tolerarán su conducta en contra de la decisión soberana del pueblo. Sin mediar palabras, les promete que serán tratados con respeto a su condición humana pero con la firmeza necesaria si intentaban algo en contra de la voluntad popular. 

Aquellos hombres, acorralados por la evidencia y la actitud decidida del diputado del pueblo, se doblegan y siguen dóciles al recio diputado cabildo, donde se les despoja definitivamente de toda autoridad.

En las deliberaciones para elaborar el acta, Roscio vuelve sobre principios del derecho natural, del mérito y la virtud. Las coincidencias en la obra escrita, antes y después, de Roscio con el acta, son las que prueban su papel protagónico en la redacción de la misma. En el libro El triunfo de la Libertad sobre el Despotismo, en el Patriotismo de Nirgua y en el Manifiesto que hace al Mundo la Confederación de Venezuela, se distinguen conceptos referidos a la soberanía popular que se incorporan en breves líneas en el Acta del 19 de abril.

Mucho se ha especulado sobre la cualidad étnica del 19 de abril de 1810, a la que se ha insistido en calificar de mantuana y oligarca,  procurando restar méritos a la Revolución que originó la República. Un párrafo de unas notas elaborados por los delegados enviados a Gran Bretaña, cuyo jefe era el recién designado coronel Simón Bolívar, de fecha 5 de agosto de 1810, despeja esta duda: 

La Revolución de Sur América se compone de Españoles nativos, a quienes ha sido siempre la política de la Madre Patria confiar todo el poder civil y militar; de los criollos, de los negros, que representan una muy pequeña proporción con los blancos y de los indios aborígenes; hay una quinta clase, que son los llamados cuarterones producto de un mulato y de un blanco estos están representados en la nueva Convención de Gobierno.

La Revolución que estalló en la ciudad de Caracas el 19 de abril de 1810, fue una insurrección de las cuatros últimas contra la primera casta y por esta causa asume una importancia que de otro modo no tendría como revolución popular que generó la independencia del país.

La decisión había sido tomada, su perfeccionamiento estaba en marcha. Seguía ahora la conformación de la Junta Suprema de Caracas. 

Un amplio número de ciudadanos (23) va a componer este cuerpo:

José de las Llamozas
Martín Tovar Ponte
Feliciano Palacios
Nicolás de Castro
Juan Pablo Ayala;
José Cortés de Madariaga
José Hilario Mora
Isidoro Antonio López Méndez
Francisco José Ribas
Rafael González
Valentín de Ribas
José Félix Sosa
Juan Germán Roscio N
Juan de Ascanio
Pablo Nicolás González;
Francisco Javier de Ustáriz
Silvestre Tovar Liendo
Nicolás Anzola
José Félix Ribas
Fernando Key Muñoz
Lino de Clemente
José María Blanco
Dionisio Palacios

La Junta nombra como secretarios a José Tomás Santana y Casiano Bezares, presidentes a José de las Llamozas y Martín Tovar Ponte. Se designa a Juan Germán Roscio Nieves para la secretaría de Relaciones Exteriores, Nicolás Anzola en Gracia y Justicia, Hacienda a Fernando Key Muñoz y para Guerra y Marina Lino de Clemente. 

Una generación brillante que alumbró el camino hacia la Independencia, gran parte de ellos olvidados en el Bicentenario de su gloriosa gesta.

Por Reinaldo Bolívar

Fuente: Tomado del libro de Reinaldo Bolívar (2013): Los Olvidados del Bicentenario, Juicio Final al Mestizo Juan Germán Roscio Nieves

Esclavos, rebeldes y cimarrones

Con la intención de seguir enriqueciendo los aportes documentales que Afroamiga ofrece cotidianamente en este espacio digital, publicamos el texto Esclavos rebeldes y cimarrones , el cual como bien indica en su presentación contiene una serie de trabajos de distintos investigadores europeos y latinoamericanos sobre el tema de la rebeldía esclava. Uno de los conflictos más importantes a los que se tuvieron que enfrentar tanto las autoridades como los propietarios fue al hecho de la rebeldía. Ésta tomó las más diversas formas en función del tiempo y los espacios de América. Las resistencias variaron y se plasmaron en rebeliones y sublevaciones que poco a poco fueron minando el orden colonial y al propio sistema esclavista. Creemos que uno de los elementos que más minaron el sistema esclavista y que llevaron a la abolición definitiva de la esclavitud fue la resistencia que presentaron los esclavos frente a la esclavitud.

Es imposible entender el mundo colonial sin tener en cuenta las relaciones esclavistas que se dieron desde el origen de las colonias, si bien es cierto, que el fenómeno de la esclavitud no fue ni estático ni homogéneo. Desde los esclavos de servicio que acompañaron a los conquistadores, frailes y funcionarios reales, muchos de ellos ladinos, a los que fueron llevados tras la abolición de la trata negrera para producir azúcar en Cuba, las condiciones y situaciones fueron divergentes. Sin embargo, en todos los casos el elemento común, la condición por la que pasaron los esclavos fue la misma, la ausencia de libertad.

Consta de 10 capítulos:

• Capítulo 1. América esclavista

• Capítulo 2. Rebeliones esclavas

• Capítulo 3. Negros cimarrones

• Capítulo 4. Cimarrones en la Nueva España

• Capítulo 5. Palenques: huellas de africanía

• Capítulo 6. Los Caribes de Yurumein: indios y cimarrones

• Capítulo. La casa y la comunidad

• Capítulo 8. Cosmogonía e identidad

• Capítulo 9. Guerra colonial e identidad

• Capítulo 10. La diáspora o la nueva historia

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Estos son los dos nuevos personajes de ‘Plaza Sésamo’; abordarán temas sobre el racismo

Plaza Sésamo, programa infantil con más de 50 años al aire, abordará el racismo con la participación de dos nuevos personajes afroamericanos, Wes y su padre Elijah, como parte de una iniciativa social para familiarizar a los niños con los distintos colores de piel.

De acuerdo con un comunicado de Sesame Workshop, la compañía sin ánimo de lucro que está encargada de la producción de Plaza Sésamo, se trata de una nueva serie de programas llamada ABCs of Racial Literacy (El ABC de conocimientos raciales).

​El texto señala que tanto los bebés como los niños «notan las diferencias físicas», y con estos nuevos personajes tratan de proveer las herramientas necesarias a los padres para convertirlo en una lección.

“Creemos en un mundo en el que todos los niños pueden alcanzar su potencial y su humanidad máxima, y hacerlo celebrando las razas, etnicidades y culturas», asegura el comunicado. En el programa, el personaje de Elmo dice que quiere saber «por qué la piel de Wes es marrón», a lo que Elijah responde que es debido a la melanina, «algo que todos llevamos dentro de nuestros cuerpos y que hacen que el exterior de nuestro cuerpo tenga el color de piel que tiene». Profundizando en la identidad racial, Elijah explica asimismo que el color de nuestra piel es una parte importante de quién somos, pero todos debemos saber que está bien que todos tengamos aspectos distintos».

El polémico personaje eliminado de ‘Plaza Sésamo’

No es la primera vez que este popular programa aborda complicadas conversaciones con las generaciones más jóvenes, ya que también se ha hablado del autismo, los sintecho o la encarcelación. En 2019, habló de la crisis de opioides que se ha desatado en Estados Unidos desde hace años con ayuda de Karli, una marioneta que reveló que su madre tenía problemas de adicción.

Elijah y Wes tampoco son las primeras marionetas afroamericanas de Plaza Sésamo, sino que lo fue el personaje Roosevelt Franklin, que sin embargo fue apartado del programa infantil en 1975 tras críticas de que perpetuaba los estereotipos negativos asociados con niños de esta raza, puesto que era revoltoso y se le castigaba con frecuencia en el colegio.

Fuente: Milenio.com

Una denuncia prohibida

Hijo de inmigrantes rusos, Abel Meeropol nació en 1903 en Nueva York y después de graduarse se ganó la vida como profesor de lengua, un oficio que le permitió además despuntar sus dotes como poeta. En su juventud, se afilió al partido comunista y participó del activismo de izquierda, entre cuyas acciones se contaban las protestas contra la discriminación racial y las leyes que dejaban sin condena el linchamiento de los afroamericanos. Sobre esta temática y bajo el seudónimo de Lewis Allan, en 1937 publicó en la revista del sindicato docente una poesía titulada en un principio “Bitter Fruit” (fruta amarga), pero que luego pasó a llamarse “Strange Fruit” (fruta extraña).

En versos cargados de dramatismo y de alto vuelo lírico, se refería allí de manera trágica a los cuerpos de aquellos que eran colgados de la rama de un árbol, luego de ser linchados hasta quedar moribundos. La pluma de Meeropol procuraba en esta obra generar conciencia acerca de lo que todavía ocurría en Estados Unidos, a pesar de que la esclavitud había sido abolida. La segregación era en ese entonces una práctica socialmente aceptada y a la población negra sólo le quedaba destacarse en el deporte o en la música para gozar de cierta aceptación.

Para que su mensaje tuviera mejor llegada, el autor le puso música a “Strange Fruit” y, una vez convertida en canción, empezó a ser interpretada por la esposa de Meeropol en mitines y reuniones sindicales. En una de esas veladas la escuchó Barney Josephson, el propietario del popular Café Society, un famoso local del Greenwich Village donde confluían intelectuales de pensamiento liberal que admiraban el jazz. Ese particular cabaret nocturno se caracterizaba por admitir el ingreso de personas sin que importara el color de su piel, tanto arriba como debajo del escenario.

Josephson convenció a una de las jóvenes figuras que actuaban en el Café Society, Billie Holiday, de que incorporase “Strange Fruit” en su presentación. No muy segura de cómo encajaría esa pieza dentro de su repertorio, en el que predominaban los temas románticos, ella decidió una noche cerrar su show con ese tema y dejó al público shockeado. Aquella arenga militante de Abel Meeropol, en la voz de Billie Holiday, se había transformado en una joya musical que emocionaba a quien la escuchara, sin perder en absoluto (sino todo lo contrario) su carga de denuncia, que tomaba otro carácter al ser entonada por una afroamericana.

La película “The United States vs. Billie Holiday”, estrenada en febrero en la plataforma Hulu, rastrea las consecuencias que tuvo para esta artista su apropiación de “Strange Fruit”, cuya interpretación en vivo llegó a serle vedada. Bajo la dirección de Lee Daniels, este largometraje constituye el debut cinematográfico de la cantante Andra Day, quien asumió el rol de Billie Holiday con una garra y un despliegue tales que, casi por aclamación, fue nominada para la inminente edición de los premios Oscar y es una de las candidatas favoritas para llevarse la estatuilla como Mejor Actriz en rol principal.

Aunque detrás de esta descollante demostración actoral el filme peca de cierta inconsistencia, su desarrollo sirve para entender cómo funcionaban en esos años ciertas estructuras oficiales, con agentes federales que perseguían a artistas por sus ideas políticas o por el mensaje que transmitían con su música. Lo grave es que, según aclara la propia película en los títulos, las sucesivas iniciativas para ilegalizar los linchamientos jamás fueron aprobadas por el Senado estadounidense, ni siquiera la más reciente, que todavía sigue sin ser resuelta. Mientras tanto, “Strange Fruit” ya es un clásico y ha sido versionada por músicos de todas las razas.

Fuente: diarioalfil.com.ar

Nat Turner: la rebelión del esclavizado pastor en EEUU

Una sangrienta insurrección en Virginia en 1831, sofocada cruelmente, prueba que la esclavitud no fue el periodo pacífico que idealizaba ‘Lo que el viento se llevó’

Uno de los argumentos de los defensores del sistema esclavista en los EE.UU. fue que era un modo de vida que garantizaba la paz social. Se sostenía que la misma población negra vivía conforme y feliz a este orden y que dicha jerarquía favorecía la convivencia entre razas. Esta visión idealizada se mantuvo incluso después de la proclamación de emancipación de Abraham Lincoln (1863) y es la que se refleja en la popular novela Lo que el viento se llevó, de Margaret Mitchell (1936), y posterior adaptación cinematográfica (1939).

Sin embargo, esta imagen no se sostiene en los hechos históricos. El periodo esclavista en EE.UU. no fue, ni mucho menos, una etapa pacífica. Resultó convulsa y conflictiva. Los afroamericanos sometidos nunca aceptaron de buen grado su condición y se estima que se produjeron hasta 250 rebeliones de esclavos entre 1619 y 1865 en el país, desde las célebres revueltas cimarrones en las colonias españolas en los siglos XVII y XVIII hasta las numerosas insurrecciones de principios del XIX en pleno crecimiento del movimiento abolicionista.

La rebelión de Nat Turner es considerada una de las más sangrientas e impactantes de aquel periodo. Turner, un esclavo que había podido aprender a leer y escribir gracias a la supuesta benevolencia de sus amos blancos, utilizó sus capacidades y su posición como predicador para liderar una insurrección que durante 2 días puso en jaque el condado de Southhampton, Virginia.

Fue un levantamiento violento, que conmocionó a la región y todo el país, y que provocó una reacción igualmente represiva y virulenta contra la población negra. Su impacto posterior implicó el endurecimiento de las leyes de los estados del sur contra los negros (tanto esclavos como hombres libres), una situación que se fue tornando insostenible hasta el estallido de la Guerra Civil (1861-1865).

Nat Turner nació el 2 de octubre de 1800. Nació esclavo, hijo de esclavos, en la plantación de su amo Benjamin Turner, de quien, como era costumbre, tomó el apellido. De bien pequeño demostró que tenía altas capacidades y, de forma excepcional, sus propietarios le enseñaron a leer y escribir, especialmente la Biblia y textos religiosos. La primera infancia de Nat fue relativamente feliz: era el niño preferido de sus dueños blancos, que le exhibían a las visitas como una rara atracción.

Cabe puntualizar el contexto de la Virginia de ese entonces. En contra de lo que ocurría en el profundo sur, los propietarios no eran necesariamente crueles con sus siervos, que en algunos casos disponían de vacaciones o tiempo de ocio. Por lo tanto, tratos como los que obtuvo Nat no eran tan extraños. Sin embargo, llegada la adolescencia, ese privilegio se esfumó de forma abrupta. Cuando el joven tuvo la edad para ponerse a trabajar en los campos de algodón, fue apartado de sus estudios y tratado como un esclavo más.

La influencia de la religión tuvo un impacto brutal en Turner. De muy pequeño, su entorno familiar ya le atribuía unos poderes extraordinarios, fruto de una supuesta ancestral herencia africana. Él mismo se vio como una especie de elegido, asegurando que recibía mensajes o señales de Dios. Gozaba así de un gran prestigio entre los suyos, que le consideraban un líder y que le reconocían su inteligencia superior. Al mismo tiempo, conservaba la buena consideración de sus dueños, que veían en él la figura perfecta para evangelizar y tranquilizar al resto de esclavos.

Mantuvo su buena reputación de negro dócil probablemente como una estrategia para elaborar mejor su plan de insurrección. Sus motivos pudieron ser muchos: desde el desengaño por haber perdido su condición privilegiada hasta la toma de consciencia de la inmoralidad e injusticia del sistema esclavista. Todo ello aderezado por sus ideas religiosas. Dejó escrito que en la primavera de 1828 se había convencido de que “el Todopoderoso” le había encomendado “una gran misión” y que esperaba una señal para llevarla a cabo.

En torno a 1830, fue comprado por Joseph Travis, quien admirado por su buena fama, le permitió realizar reuniones religiosas en las que Turner comenzó a trazar sus planes. El predicador fue especialmente cuidadoso. Para evitar traiciones internas, se rodeó de un reducido grupo de fieles. Unas 4 o 5 personas a lo sumo que se intercambiaban la información a través de canciones y prédicas.

En febrero de 1831, Nat Turner interpretó un eclipse solar como la señal que estaba esperando. La noche del domingo 21 de agosto de 1831 comenzó la rebelión cerca de Cabin Pond, en el distrito Cross Keys de Southampton. Armados solo con hachas y cuchillos, el objetivo de Turner y de sus seis hombres era tomar Jerusalén, que así es como se llamaba la capital del condado. Su plan era sembrar el pánico en un ataque relámpago e intentar reclutar el máximo número de armas y combatientes por el camino.

Comenzaron adentrándose en la finca del dueño de Nat, al que ejecutaron rápidamente. Al mismo tiempo, convencieron a los esclavos para que se sumaran al grupo para seguir en la lucha. Este fue el modus operandi de los rebeldes durante esos días: recorrían la región, entraban en las casas, mataban a los dueños blancos, y trataban de convencer a los esclavos negros de que se unieran a la causa.

Existe cierta controversia sobre cómo fueron aquellos ataques. Las crónicas del momento hablan de masacres despiadadas y de todo tipo de atrocidades contra hombres, mujeres y niños, movidas por la sed de venganza de un “fanático religioso”. Lo cierto es que no hubo mucha piedad por parte de los insurrectos, como tampoco la habría posteriormente por parte de los propietarios blancos. Turner aseguró que la matanza indiscriminada solo se llevó a cabo inicialmente para generar alarma y añadió que, por ejemplo, evitó los ataques a “pobres blancos” por considerarlos también víctimas de aquel sistema.

Fuera como fuera, unas 70 personas blancas fueron asesinadas en apenas dos días hasta que la rebelión fue sofocada. Tras el shock inicial, los propietarios blancos comenzaron a organizar grupos armados y se produjeron intercambios de disparos en varias granjas. En las siguientes 48 horas, el grupo siguió liberando y reclutando esclavos -entre 50 y 80 personas se unieron a la lucha- hasta que los propietarios recurrieron a la infantería del estado que, mucho más numerosa en efectivos que los rebeldes, acabó por sofocar el levantamiento. Nat Turner pudo escapar.

La respuesta de las autoridades a la revuelta fue la de una cruenta represión. Con el líder de la rebelión todavía vivo, se optó por dar un mensaje ejemplarizante a la población negra. Los 16 rebeldes capturados fueron condenados a muerte por el tribunal del condado, y centenares de negros fueron linchados y ejecutados sin juicio por sus propietarios, incluso sin haber tenido nada que ver con la rebelión. Las noticias del levantamiento se propagaron rápidamente más allá del Southampton y las atrocidades contra los afroamericanos, fueran esclavos u hombres libres, se extendieron por el resto de Virginia y por los estados del sur.

El cabecilla de la insurrección sobrevivió semanas vagando por el condado sin que fuera capturado, hasta que se entregó a las autoridades el 30 de octubre de ese 1831 tras ser avistado por un granjero. El 11 de noviembre fue ahorcado en Jerusalén, Virginia, tras ser condenado por rebelión. Su cuerpo fue descuartizado y despellejado, en un intento de hacer olvidar su legado. Si se saben tantos detalles de su vida es porque él mismo se los dictó a su abogado de oficio, T.R. Gray, quien poco después de la ejecución publicaría Las confesiones de Nat Turner.

El episodio del levantamiento de Nat Turner conmocionó no solo el condado de Southampton sino todo el país. EE.UU. vivía en aquel entonces un intenso debate sobre la idoneidad del sistema esclavista. Cabe matizar que los contrarios a la esclavitud eran partidarios de una abolición gradual y generalmente, más allá de consideraciones morales, esgrimían argumentos económicos. Sin embargo, la rebelión de 1831 tuvo un efecto contraproducente y el debate terminó abruptamente en el sur en favor de los defensores de la esclavitud, que se entendió como un elemento identitario de los estados sureños.

Además, el miedo a nuevas insurrecciones provocó el endurecimiento de las leyes. El Congreso de Virginia prohibió enseñar a esclavos, negros libres o de “raza mixta” a leer o escribir. Igualmente limitó las reuniones de esclavos y las congregaciones de las iglesias negras, imponiendo que al menos un blanco estuviera presente en este tipo de encuentros para evitar nuevas revueltas.

La nueva legislación también recortó derechos civiles de los negros libres e incluso de blancos favorables del abolicionismo, movimiento que en el sur quedó borrado de la noche a la mañana. Curiosamente fue entonces cuando en el norte tomó mayor impulso: ese mismo 1831 se fundó la New England Anti-Slavery Society, la primera asociación abolicionista de los EE.UU. Una irreconciliable división entre el sur esclavista y el norte antiesclavista se estaba gestando, una situación que acabaría por ser insostenible y desencadenaría la Guerra de Secesión.

La rebelión de Nat Turner es uno de aquellos episodios clave en la historia de los afroamericanos, aunque también de las más controvertidas. Turner es visto como un héroe, sobre todo porque su caso demuestra que la esclavitud nunca fue aceptada por sus víctimas. Sin embargo, existen muchas críticas contra dicha idealización por el componente extremadamente violento del suceso.

La historia alcanzó una gran popularidad a raíz de la publicación en 1967 de la novela Las confesiones de Nat Turner, de William Styrton, obra inspirada en el texto de Gray y presentado como una narración en primera persona del predicador. La obra ganó el premio Pulitzer, como en su momento lo había hecho el clásico de Mitchell. Asimismo, en 2016, el director Nate Parker rodó The Birth of a Nation, un filme basado en el libro de Styrton y que se llevó el primer premio en el festival Sundance.

Fuente: la Vanguardia

Por Jaume Pi

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