Mes: enero 2021 (Página 1 de 3)

Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños firma carta de hermanamiento con Universidad UNOGA de Haití

En el marco del X aniversario del Instituto de Investigaciones Estratégicas sobre África y su Diáspora con su Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños, se realizó el 29 de enero la firma de una carta de hermanamiento con la Universite Nouvelle Grand Anse (UNOGA), de la República de Haití, bajo la premisa de impulsar la diversificación de la investigación y el estudio entre ambas naciones.

El documento, suscrito de manera telemática debido a la pandemia de COVID-19, fue rubricado desde Caracas por el director-fundador del Instituto, Reinaldo Bolívar, y desde Haití por el rector de la Universidad UNOGA, Maxime Roumer.

En su intervención el Rector Maxime Roumer, desde la sede de la UNOGA, y acompañado de directivos de esa casa de estudio, manifestó la importancia del acercamiento entre estas instituciones universitarias que simbolizan la unión Haití-Venezuela. El rector manifestó sus felicitaciones al Instituto de Investigaciones Estratégicas sobre África y su Diáspora y sus parabienes a Venezuela.

Este acuerdo tiene el objetivo de difundir los valores africanos y caribeños, además de impulsar el intercambio de saberes, de investigaciones y la organización conjunta de eventos en el ámbito educativo. El evento contó con la participación del viceministro para África del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Yuri Pimentel, y los embajadores de Sudáfrica y de Guinea Ecuatorial acreditados en Venezuela, Joseph Nkosi y Carmelo Micha, respectivamente, asimismo fue seguido por diversas personalidades vía online como la diputada María León, mientras que en vivo se contó con la presencia de la Diputada Casimira Monasterio.

El viceministro Pimentel destacó que «este centro de saberes tiene la fuerte tarea de brindarnos los conocimientos históricos y culturales de África, América y el Caribe que forman parte de nuestra historia hoy en día; felicito el grandioso trabajo que se lleva a cabo en este prestigioso instituto». Asimismo, informó que varios embajadores y funcionarios de Venezuela en África egresaron de esta institución.

El Coordinador Académico del Centro de Saberes, profesor Roberto Torres, destacó que en 10 años han egresados más de 400 personas de los diplomados de este Instituto.

La Universite Nouvelle Grand Anse fue fundada en 1998  ofrece estudios de pre y postgrado, en especial en las áreas de desarrollo productivo. El profesor Reinaldo Bolívar informó que ya trabajan en ofrecer una especialización conjunta para ambos países.

Fuente: AiSur

X aniversario del Centro de Saberes, una década de lucha por los pueblos del Sur

El 24 de enero de 2011, surgió en Caracas esta institución convertida rápidamente en una referencia viva en investigación, formación y militancia política por la africanidad en el mundo o la africanidad global. Desde la II Cumbre América del Sur-África que presidió Hugo Chávez en Margarita se perfilaba como una inédita experiencia en ambos continentes, y aún lo sigue siendo por la integralidad de sus obejtivos, acciones y perspectivas. 

Desde entonces se han sucedido planes de acción, con múltiples actividades tales como congresos, diplomados, jornadas, seminarios, cátedras de extensión, visitas guiadas, trabajo de campo en comunidades afrovenezolanas, celebraciones tradicionales; encuentros con personalidades y visitantes africanos.

Diplomados ya clásicos en Saberes Africanos, Caribe Insular, Luchas Antimperialistas, Religiones Monoteístas y Politeístas; la Cátedra Banco del ALBA se han sucedido en sus aulas físicas y virtuales llegando a cientos de personas comprometidas con las causas del Sur Global.

Los espacios del Centro de Saberes han sido lugar para un sinfín de iniciativas de diversos grupos, movimientos sociales e instituciones que han dejado sus huellas y se han inspirado en la mística institucional que en ellos se respira.

Cientos de personas han fortalecido allí su formación, bien en las actividades curriculares, de extensión, o bien como parte del personal administrativo, docente de investigación para trasladar su crecimiento hacia otras organizaciones o espacios dentro y fuera del país.

Las más amplias colecciones de arte africano, así como arte caribeño forman ya parte de un Patrimonio Cultural al cual tienen acceso estudiantes, estudiosos y pueblo en general que acude al “Centro de Saberes”, nombre familiar con el cual se conocen las entidades que conforman la institución.

La proyección internacional del Centro de Saberes, causa gran impresión. Hermanamientos con universidades y fundaciones de Guinea Bissau, Angola, RD Congo, Sudáfrica, Mozambique, Kenia, Sudán, Martinica, Cuba y Haití, así como con unas quince universidades de Venezuela a través de la Cátedra Libre África, lo cual augura un gran éxito a los próximos estudios de cuarto nivel de este instituto que ha sido autorizado por el Ministerio del Poder Popular para Educación Universitaria de acuerdo a la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela de fecha 09 de diciembre de 2020; en pocas palabras el Centro de Saberes es ya una Universidad de Postgrados.

Parte de su identidad es una dinámica página web,  administrada por la Agencia Internacional del Sur, AiSUR, que recibe cientos de consultas por su atractivo y por la cada vez mayor base de datos temática, destacándose como una de las más consultadas en su tipo, lo cual le ha valido el Premio Nacional de Periodismo Aníbal Nazoa 2020, que otorga el Movimiento Nacional de Periodismo Necesario de Venezuela.

Una década de logros y realizaciones donde Reinaldo Bolívar y los equipos directivos, académicos y administrativos de la institución, así como la Red de Amistad y Solidaridad mantienen un  bien ganado espacio en el pensamiento creativo, de producción de ideas, pensamientos e iniciativas de Venezuela.

Fuente: AiSur

Violencia contra la mujer

Las Naciones Unidas definen la violencia contra la mujer como «todo acto de violencia de género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada» .

La violencia de pareja se refiere al comportamiento de la pareja o ex pareja que causa daño físico, sexual o psicológico, incluidas la agresión física, la coacción sexual, el maltrato psicológico y las conductas de control.

La violencia sexual es cualquier acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual u otro acto dirigido contra la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de su relación con la víctima, en cualquier ámbito. Comprende la violación, que se define como la penetración, mediante coerción física o de otra índole, de la vagina o el ano con el pene, otra parte del cuerpo o un objeto.

Claves

• La violencia contra la mujer -especialmente la ejercida por su pareja y la violencia sexual- constituye un grave problema de salud pública y una violación de los derechos humanos de las mujeres.

• Las estimaciones mundiales publicadas por la OMS indican que alrededor de una de cada tres (35%) mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida.

•La mayoría de estos casos son violencia infligida por la pareja. En todo el mundo, casi un tercio (30%) de las mujeres que han tenido una relación de pareja refieren haber sufrido alguna forma de violencia física y/o sexual por parte de su pareja en algún momento de su vida.

• Un 38% de los asesinatos de mujeres que se producen en el mundo son cometidos por su pareja masculina.

• La violencia puede afectar negativamente la salud física, mental, sexual y reproductiva de las mujeres y, en algunos entornos, puede aumentar el riesgo de contraer el VIH.

• Los hombres que tienen un nivel de instrucción bajo, han sido objeto de malos tratos durante la infancia, han estado expuestos a escenas de violencia doméstica contra sus madres y al uso nocivo de alcohol, han vivido en entornos donde se aceptaba la violencia y había normas diferentes para cada sexo, y creen que tienen derechos sobre las mujeres son más proclives a cometer actos violentos.

• Las mujeres que tienen un nivel de instrucción bajo, han estado expuestas a actos de violencia de pareja contra sus madres, han sido objeto de malos tratos durante la infancia, han vivido en entornos en los que se aceptaba la violencia, los privilegios masculinos y la condición de subordinación de la mujer corren un mayor riesgo de ser víctimas de la violencia de pareja.

• Existen datos que demuestran que las intervenciones que promueven la sensibilización y emancipación de la mujer, la prestación de orientación psicológica y las visitas domiciliarias podrían favorecer la prevención o la reducción de la violencia de pareja contra la mujer.

• Las situaciones de conflicto, posconflicto y desplazamiento pueden agravar la violencia existente, como la infligida contra la mujer por su pareja y la violencia sexual fuera de la pareja, y dar lugar a nuevas formas de violencia contra la mujer.

Hoja informativa

La violencia contra las mujeres es una violación de derechos humanos, y un problema de salud pública que afecta a todos los niveles de la sociedad en todas las partes del mundo. Desde niñas hasta mujeres mayores, una de cada tres mujeres es golpeada, forzada a tener relaciones sexuales, o abusada de otra manera en su vida. Estudios de la OMS muestran que la violencia por parte de una pareja íntima es la forma más común de violencia contra mujeres en el mundo.

La violencia contra las mujeres causa consecuencias graves para la salud y el bienestar de las mujeres. Estudios han documentado una asociación entre violencia contra las mujeres y una serie de problemas de salud física y mental. Algunos comportamientos de alto riesgo son más frecuente entre las víctimas de violencia de pareja y violencia sexual.

El sistema de salud puede desempeñar un papel vital en responder y prevenir la violencia contra las mujeres. Este papel incluye identificar el abuso temprano, proporcionar tratamiento, y encaminar las mujeres para que reciban atención adecuada. El sistema salud también debe trabajar para prevenir la violencia. Y como el abordaje de salud pública para la prevención estipula claramente, el primer paso en la prevención de la violencia es entenderla, y el sector de salud tiene un papel clave en ayudarnos a medir y comprender la violencia contra la mujer.

Fuente: Organización Panamericana de la Salud

Te invitamos a ver la galería de personajes caribeños

Hace dos semanas te presentamos la galería de los líderes revolucionarios africanos, hoy compartimos contigo una nueva galería de personajes caribeños a través de la cual queremos seguir ofreciéndote aspectos resaltantes de luchadores y valientes hombres y mujeres de la africanidad.

Esta colección, diseñada por Beatriz Aiffil, es propiedad del Instituto de Investigaciones Estratégicas sobre África y su Diáspora, en cuyos espacios puede ser visualizada también de manera presencial, específicamente en su sede académica, ubicada en el Piso 2 del Edificio Gradillas, en Caracas, Venezuela.

Síguenos en nuestras redes sociales para que no te pierdas ninguno de nuestros contenidos:

Twitter: https://twitter.com/afroamiga

Facebookhttps://www.facebook.com/afroamiga

YouTube: https://www.youtube.com/channel/UC96UPnca5Pb31_GaM7PlTdw

Ver la galería

Habla con tus hijos sobre las razas y el racismo

Las razas y los efectos perjudiciales del racismo son temas de conversación frecuentes en algunas familias. Pero hay padres que hablan sobre el racismo y la discriminación racial con sus hijos muy raramente o nunca. 

Lo malo es que, cuando los padres no hablan sobre este tema, los hijos pueden recibir el mensaje de que el racismo no está mal o que se trata de un problema de otras personas. Para ayudar a poner fin al racismo, todos tenemos que adoptar un papel activo para erradicarlo, independientemente de quiénes seamos. 

¿Por qué es importante hablar sobre las razas?

Cuando enseñamos pronto a nuestros hijos que está bien hablar sobre las razas, los ayudamos a entender, respetar y a apreciar las diferencias que hay entre las personas. 

Esto hace que aumente su empatía y compasión por los demás. Así, su hijo será más capaz de saber cuando las cosas del mundo son injustas con los demás y podrá hacer algo al respecto. 

¿Cuál es la mejor forma de hablar sobre las razas con los niños?

No hay una forma «correcta» de hablar con los niños sobre las razas y el racismo. En cada familia, esa conversación será diferente, en función de su propia raza, su nacionalidad y su experiencia personal con el racismo. 

He aquí algunas formas de iniciar la conversación y de mantenerla abierta:

Primero, infórmese bien. Aprendiendo sobre este tema, será más capaz de hablar con su hijo al respecto. Escuche los medios de comunicación, las noticias y vea programas o lea sobre la historia del racismo y de los derechos civiles a fin de sentirse preparado para hablar y para contestar preguntas sobre el racismo.

Clarifique cuáles son los valores de su familia. Use sus palabras y su comportamiento para mostrarle a su hijo en qué cree. Los valores en los que se puede centrar pueden incluir los siguientes: tratar igual a todo el mundo, la justicia, defender a los que están sufriendo y respetar a todo el mundo, independientemente del color de su piel, el idioma que habla o de cualquier otro tipo de diferencias

Hable usando palabras sencillas. No sature ni sobrecargue a su hijo con un exceso de información. Dele información sobre los hechos, con sencillez y claridad. Si quiere abordar algo que se ha explicado en las noticias, sea sincero sobre lo que ha pasado, pero no le de a su hijo más información de la que él necesita.

Hable usando palabras adecuadas para la edad de su hijo. Cuestiones como las razas y el racismo son temas de amplio alcance, y pueden ser difíciles de entender para los niños. Aquí tiene algunos consejos para abordarlos teniendo en cuenta la edad de su hijo:

Niños de preescolar: los niños de esta edad están aprendiendo sobre lo que está bien y lo que está mal, y tienen una acertada noción sobre lo que es justo (¡ellos ya se lo harán saber!). O sea que hable con su hijo sobre lo que es justo y sobre lo que no lo es. Dele ejemplos que pueda entender y con los que se pueda identificar, como: «¿Y si alguien hiciera una norma según la cual las personas con (el color del cabello o de los ojos de su hijo) tienen que comer un tentempié diferente que el resto de su clase? ¿Te parecería justo?».

Niños en edad escolar: use ejemplos prácticos de la vida cotidiana para ayudar a su hijo en edad escolar a entender cómo se podría sentir si lo discriminaran o lo hicieran de lado a propósito. Por ejemplo: ¿Qué sentirías si alguien se apropiara de todos los columpios a la hora del recreo y no dejara jugar a lo demás niños?» O «¿Qué sentirías si vieras a un niño de quinto de primaria acosando a otro de primero?» Luego, conecte estas preguntas con ejemplos de la vida real de grupos que hayan sido discriminados. Hacer preguntas como estas ayuda a aumentar la empatía en los niños y les despierta la pasión de defender a otras personas.

Adolescentes y preadolescentes: los niños mayores y los adolescentes están más preparados para abordar temas más duros. Son capaces de entender cómo se puede sentir una persona que sea víctima del racismo, pero también se pueden sentir impotentes para hacer algo al respecto. Hacer una lluvia de ideas sobre formas de ayudar, como defender a un amigo que reciba acoso escolar o que lo excluyan por el color de la piel, o escribir cartas a la dirección de su centro de estudios puede empoderar a los niños.

Hágale preguntas, muchas preguntas. Ayude a su hijo a procesar sus ideas y sus sentimientos haciéndole preguntas como: «¿Qué piensas sobre lo que has visto en la televisión?», «¿Qué has oído?» o «¿Sobre qué están hablando tus amigos?». Esto lo ayudará a hacerse una idea de lo que sabe y entiende su hijo, y podrá ir llenando esos vacíos con información o hacer hincapié en los valores propios de su familia. 

Cree un lugar seguro para compartir sentimientos. Las conversaciones sobre temas duros despiertan fuertes emociones, como el enfado, la tristeza, la confusión y de otro tipo. Los niños que hayan sido víctimas del racismo, o cuyos familiares lo hayan sido, pueden tener sentimientos y miedos más intensos al respecto. Haga saber a su hijo que sus sentimientos son importantes y que están bien que los tenga. Dígale que compartir nuestros sentimientos de formas saludables es algo que nos ayuda a todos. Le puede decir algo como: «Ahora estoy triste, pero no hay nada malo en ello. No me voy a sentir así para siempre.» Esto ayuda a que los niños pongan las cosas en perspectiva.

Mantenga abierta la conversación. Hablar con su hijo sobre las razas y el racismo no debe ser una conversación de una sola vez. Anime a su hijo a acudir a usted con preguntas y siga conversando con él sobre estos temas.

¿Y qué pasa si no tengo respuestas para todo?

No pasa nada si no tiene todas las respuestas. Si no conoce la respuesta a una pregunta, sea sincero y dígale a su hijo que no le puede contestar. Dígale también que ya lo averiguará y que se lo explicará cuando lo sepa.

¿Qué más podemos hacer como familia?

Los padres pueden hacer muchas cosas para educar a hijos compasivos que quieran ayudar a los demás. Aquí encontrará algunas cosas que pueden hacer juntos y en calidad de familia:

Háganse amigos de personas que sean diferentes a ustedes. Considere la posibilidad de escoger una escuela o centro de preescolar, o un club adonde asistan niños de otras áreas y de ambientes diferentes. Así, los niños aprenden que pueden hacer amistades en cualquier sitio.

Aprendan cosas sobre otras culturas. Aprendan juntos sobre personas de otros lugares y culturas. Lean libros, escuchen música, vean películas y aprendan sobre celebraciones que no forman parte de sus propias tradiciones. Vayan a ferias, celebraciones culturales y museos donde se resalte el arte, la historia y la cultura de personas que sean diferentes a ustedes.

Rompan el silencio. Cuando vean algo que les parece injusto, hagan algo al respecto. Digan algo. Escriban una carta. Creen una obra de arte que defienda una causa, o inicienla y anime a sus hijos a hacer lo mismo.

Tú eres el ejemplo que sigue tu hijo (a)

Los hijos conocen el mundo a través de sus padres. Lo que tu hijo(a) te ve hacer es tan importante como lo que te oye decir.

Al igual que el lenguaje, los prejuicios se aprenden con el tiempo. Para que puedas ayudar a tu hijo(a) a reconocer y hacer frente a los prejuicios raciales, primero debes reflexionar sobre los tuyos: ¿Tu círculo de amigos o las personas con las que trabajas representan un grupo diverso e inclusivo?

Aprovecha todas las oportunidades que se presenten para oponerte al racismo, demostrar tu sentido de la bondad y defender el derecho de todas las personas a ser tratadas con dignidad y respeto.

Fuente: Unicef/ kidshealth.org

10 películas sobre el racismo que te ayudarán a reflexionar

Hoy les ofrecemos algunas opciones de películas para reflexionar sobre el racismo. Seguro que algunas ya las has visto, pero es bueno que, especialmente si hay adolescentes en casa, puedan verlas (y si se dejan, verla con ellos). Obviamente si ya pasaste la adolescencia, siempre son buenas referencias para verlas en cualquier momento, porque todas merecen la pena.

Pero antes de comenzar con los consejos, siempre vienen bien algunas aclaraciones. Según la Real Academia Española de la lengua, racismo es la exacerbación del sentido racial de un grupo étnico que suele motivar la discriminación o persecución de otro u otros con los que convive. Muchas veces se usan indistintamente el término racismo y xenofobia, aunque no son exactamente lo mismo. La xenofobia es la fobia a las personas extranjeras. Por tanto, cuando al componente étnico se le suma el componente de la nacionalidad, se puede dar una doble discriminación.

¡Vamos allá con las pelis!

#1 Invictus

Soy el amo de mi destino, el capitán de mi alma”. Esta cita en boca del protagonista de esta película, Nelson Mandela, es toda una declaración de intenciones. Ponemos esta película la primera porque cuenta un momento muy importante de la vida de Nelson Mandela y el pueblo sudafricano. Además, en Ayuda en Acción sentimos cierta predilección y debilidad por Mandela y todo su legado en África y en el mundo. La historia relata el momento en el que el líder sudafricano llega a la presidencia del país y cómo, después de la abolición del apartheid, busca la tolerancia y la reconciliación entre la población blanca y la negra, usando el rugby y el Mundial de 1995 que se celebró en su país. Racismo, apartheid, rugby y, además, Morgan Freeman y Matt Damon. Sin duda, son buenas razones para ver esta peli dirigida por Clint Eastwood.

#2 Adios Bafana

Más sobre la vida de Mandela. Esta vez la película cuenta la relación, basada en hechos reales, entre el guardián blanco sudafricano, James Gregory, y el preso 466/64 de la prisión de máxima seguridad de Roben Island. Y ese preso no era ni más ni menos que Nelson Mandela. La película cuenta la historia de una relación forjada durante los 27 años de presidio del líder sudafricano.

#3 Matar un ruiseñor

En este clásico del cine de 1962, dirigido por Robert Mulligan, se basa en una novela de la escritora Harper Lee (igual de recomendable que la película), nos cuenta cómo el abogado Atticus Finch, encarnado por Gregory Peck, tiene que defender a un hombre negro acusado de haber violado a una mujer blanca. Además del racismo, se trata también la diversidad y la visión que sobre la discapacidad tiene la sociedad. Es una película que suele gustar a quienes ejercen la abogacía.

#4 Figuras ocultas

Nos gusta esta película por varios motivos: por un lado, porque trata sobre racismo y por otro, porque es también una historia de la lucha de las mujeres y su papel en la ciencia y los avances tecnológicos. La película está ambientada en aquellos años de Guerra Fría en que Estados Unidos y Rusia competían por la carrera espacial y en los que ser mujer y negra constituía una doble discriminación. Gracias a esta cinta de 2016 conocemos del peso que un grupo de ingenieras y matemáticas negras tuvieron en la carrera espacial.

#5 La mancha humana

Basada en una novela del mismo título del Nobel americano Philip Roth (no dejen de leerla). Nos trasladamos al mundo académico de los Estados Unidos de finales del siglo pasado, en donde vemos el declive de un prestigioso profesor universitario -Coleman Silk, interpretado por Anthony Hopkins- debido a un malentendido racial y su relación con una mujer más joven y de distinto estrato social -Faunia, que interpreta Nicole Kidman-. Lo políticamente correcto, la revancha académica, el racismo, las parejas de diferente estrato social y edad y un gran secreto que no destripamos, son razones para ver esta película.

#6 La bahía del odio

Esta cinta de 1985 del director francés Louis Malle se basa en un hecho real que tuvo lugar en las poblaciones pesqueras del Golfo de México, en Estados Unidos. Se trata del conflicto entre pescadores estadounidenses y refugiados vietnamitas por la competencia en la pesca del camarón. La lucha por los recursos pesqueros y el miedo a perder el sustento son los motores del racismo y la xenofobia en un contexto que no se aleja mucho del actual en Europa, con eso de “vienen de fuera a quitarnos el trabajo”. Este argumento es motivo de reflexión, especialmente en un país como Estados Unidos, formado por emigrantes y refugiados de todo el mundo.

#7 Gran Torino

Esta película, que protagoniza y dirige Clint Eastwood, nos cuenta cómo un obrero de una fábrica de automóviles jubilado y viudo reciente, vive los cambios que se están produciendo en su vecindario cada vez más multicultural y cómo va variando su actitud a medida va conociendo más a las personas que le rodean.

#8 Haz lo que debas

En 1989 el cineasta Spike Lee se da a conocer al gran público con esta película que cuenta la vida en un barrio de Nueva York, más concretamente en Brooklyn. Allí conviven la comunidad afroamericana, latina, asiática y de ascendencia italiana. En medio de una ola de calor los habitantes muestran su rutina, las tensiones raciales… y el conflicto. Es ahí donde surge la contestación que da nombre a la película.

#9 The visitor

Tom McCarthy dirigía en 2007 esta cinta en la que la música tiene un papel clave. La película narra el encuentro entre un profesor universitario jubilado y viudo (con una vida un tanto aburrida y vacía), con dos inmigrantes (un sirio y una senegalesa) que por una estafa se instalan ilegalmente en su piso de Nueva York. La relación, que arranca con tensión y rechazo, va cambiando una vez los personajes comienzan a conocerse y donde la música tiene un papel clave.

#10 Poniente

La última de nuestras recomendaciones, pero no por ello menos importante, es esta peli de 2002 de la directora española Chus Gutiérrez, que coprotagoniza José Coronado, embajador de Ayuda en Acción. En la Almería de los invernaderos de plástico, la protagonista, una joven maestra, vuelve a vivir a su pueblo con su hija después de morir sus padres. La realidad de las personas de multitud de países que trabajan en los invernaderos y su relación con el resto de los habitantes de la zona muestra una realidad multiétnica, donde el conflicto social y el racismo están siempre presentes.

Fuente: ayudaenaccion.org

¿Cómo hablar de racismo en clase?

They tell each other their own wishes. Children in preschool

El tema de la discriminación racial es especialmente difícil de tratar en las escuelas, existe una intención colectiva de crear espacios seguros para los niños mientras se les educa, temas tan complejos como el racismo pueden tocar sensibilidades, especialmente en los alumnos que han sido víctimas de discriminación.

Sin embargo, recientes eventos motivados por violencia racial llaman a un urgente cambio de enfoque y a cuestionarios difíciles, ¿de qué sirve proteger a los niños de temas como el racismo en el salón de clases si fuera de este suceden instancias de violencia racial ? Algunas de ellas contra los mismos alumnos que enseñamos.

Hablar sobre racismo en clase aún no es una obligación legal para todas las escuelas, abordar o no el tema depende de la decisión de cada maestro, pero para aquellos docentes que reconozcan la necesidad social y ética de introducir a sus alumnos un entendimiento sobre el racismo sistémico, a continuación compartimos las siguientes recomendaciones.

Consejos para abordar el racismo en el aula

1. Generar un ambiente de honestidad y empatía

Cuando se educa  a los niños explicando que el color de la piel no importa, este acercamiento  los priva de las bases para entender la raíz del racismo sistémico y los deja sin las herramientas para identificar injusticias sociales con base en el color de la piel o la etnicidad.

Sin embargo, antes de introducir el tema del racismo en clase, es necesario establecer una interacción que establezca un ambiente de respeto y soporte para los alumnos de minorías sociales que ya hayan tenido contacto con el racismo. De la misma forma, es importante ser honestos, certeros y empáticos con los alumnos que no tengan experiencia en el tema. 

Cualquier instancia de educación antirracista en el aula debe tener clara la diferencia entre visibilizar en vez de traumatizar, y educar en vez de culpabilizar.

2.  Acostumbrarse a la incomodidad

Hablar sobre racismo en el aula es desafiante, especialmente en un grupo mixto en el que se encuentran minorías y mayorías sociales. Los alumnos de mayoría pueden presentar temor de ofender a alguien al hablar sobre el tema, y los alumnos de minoría podrían encontrar agotador relatar sus experiencias de vida para educar a personas que no las experimentan de la misma manera.

Pero que no las vivan de la misma forma no quiere decir que no estén abiertos a entenderlas o a comprender el concepto de desbalance social y cómo afecta a sus compañeros. El racismo no es un tema cómodo y es importante transmitir a los alumnos que está bien estar incómodos, mientras la conversación se dirija a un mejor entendimiento sobre cómo las distinciones sobre el color de la piel generan desbalance social y cómo podemos hacer nuestra parte para evitar este desequilibrio. 

Más que hacer a los alumnos sentirse cómodos al entrar en una conversación sobre discriminación racial, es más valioso y productivo hacerlos sentir seguros para que se comuniquen en forma honesta, asertiva y empática.

Esto implica también la admisión de errores al momento de abordar una discusión, es necesario entender que el aula es un lugar para aprender y que nadie comienza una conversación sobre racismo para volverse experto en cinco minutos.

Si ya establecimos una base de comunicación sensible, es recomendable asumir que los comentarios de los estudiantes vienen de un lugar de buenas intenciones y deseo de aprender. Una conversación sobre el racismo también debe servir para establecer la responsabilidad sobre un discurso, sin deshumanizar ni destruir la voluntad de seguir aprendiendo sobre cómo abordar temas de injusticia social.

3. Partir de bases históricas y sociales concretas

Hablar de las experiencias de los alumnos de minorías puede ser esclarecedor para entender el tema del racismo a un nivel personal. Pero para entender el racismo sistémico, es indispensable recurrir a las bases históricas que lo documentan.

Existe un vasto registro histórico que visibiliza el racismo sistémico e incluirlo en el currículum previo a una discusión en clase sobre la discriminación racial es crucial para comprender no solo la existencia de la discriminación racial, sino cómo esta se ha invisibilizado y minimizado a través de la historia, haciendo posible que grupos de minoría la hayan experimentado por siglos, y que aún en nuestros días este tipo de discriminación siga presente.

4. Aclarar: el racismo es malo, no las personas 

Definir el racismo como un problema sistémico y no como una práctica personal es relevante para iniciar una conversación productiva sobre injusticia social con base en la raza o etnicidad. Esto no quiere decir que no haya personas que sean activamente racistas, pero también es necesario diferenciar entre este grupo y quienes incurren en patrones de racismo porque no fueron educados para cuestionar las diferencias sociales entre personas de distintas etnias y como estas generan injusticia social.

Sin duda, el racismo es una instancia de injusticia, y debe señalarse cada vez que se vea en el día a día, pero también es necesario saber que un problema sistémico no se resuelve sólo con señalar cada vez que lo vemos, sino reflexionando el cómo y por qué lo vemos, enfocando nuestra atención en el patrón de racismo, más que en la persona que lo reproduce porque no conoce otra cosa.

5. Promover las preguntas que llamen a la reflexión

Hablar de racismo en clase va a generar preguntas, el maestro deberá actuar como moderador para que la conversación se centre en las preguntas que ayudan a avanzar a un mejor entendimiento sobre cómo funciona el racismo sistémico, a quién afecta y por qué, cuáles son las instancias que practicamos sin darnos cuenta, cómo evitarlas, cómo señalarlas constructivamente cuando suceden en un espacio en el que podemos razonar con el otro y cómo desafiarlas o denunciarlas cuando no suceden en un espacio seguro.

Atender y poner enfrente de la conversación preguntas que intenten resolver estas cuestiones sentará las bases de una discusión productiva con potencial para ayudar a los estudiantes a comprender el racismo sistémico y cuál es su rol en el intento por desmantelarlo.

Fuente: observatorio.tec.mx

Claves para una educación contra el racismo

El mundo es cada vez más pequeño y más plural, y eso genera que cada vez vivamos entre personas de otras culturas, religiones y procedencias. 

Pero ¿es eso sinónimo siempre de comprensión? ¿Qué podemos hacer como padres para que nuestros hijos escapen de actitudes racistas?

En general, en el ser humano, existe una tendencia a sentir temor por algo nuevo o diferente. Se trata de una reacción instintiva, que no se produce de la misma forma en todas las personas y que en la mayoría de los casos es una protección ante el desconocimiento. Así, la primera forma de evitar las actitudes racistas es mostrar a los niños la diversidad y la diferencia como algo natural y enriquecedor.

Hay que tener en cuenta que en este caso el discurso moral (qué está bien y qué está mal) va a ser insuficiente. Debe ir acompañado de una reflexión intelectual (dentro de las posibilidades según la edad de tu hijo), exponiendo los motivos de por qué todos los seres humanos son iguales, y que como tales debemos convivir con la fórmula del respeto y la tolerancia.

¿Cómo aprenden los prejuicios raciales los niños?

Desde una edad temprana, los niños ya aprenden sobre las diferencias y los prejuicios raciales de la mano de sus referentes, sus padres, familiares, profesores, etc. 

El proceso de aprendizaje de los prejuicios raciales no se diferencia mucho del proceso de aprendizaje de un idioma nuevo. A los seis meses de edad, el cerebro de un bebé ya puede reconocer diferencias raciales. Entre los 2 y los 4 años, los niños pueden internalizar prejuicios raciales. Y a los 12 años, muchos niños ya han asentado sus creencias, lo que hace después más complicado poder disminuirles los prejuicios raciales y mejorar su comprensión cultural. 

Educación para la diversidad

Como padres podemos actuar en distintos aspectos clave para que los niños se acostumbren a la diversidad y evitar así comentarios o actitudes racistas frente a personas de otras creencias, culturas o países. Si estos factores están presentes en su educación, disminuirán mucho las reacciones de tipo racista. 

Se un buen ejemplo. Identifica y corrige tus propios comentarios y acciones que puedan fomentar prejuicios raciales.

Fomenta la amistad con personas de otros países. La relación con otras personas es la forma más natural de comprensión de la diferencia. Esto es aplicable tanto si el niño tiene compañeros de otros países en clase como si los padres tienen amistades que favorezcan ese intercambio.

Estimula el aprendizaje de otros idiomas. Además de ser una herramienta útil para el aprendizaje y enriquecedora para la futura vida profesional, un idioma nuevo aporta una nueva forma de ver y comprender el mundo.

Enseña la música, los cuentos, la gastronomía y las tradiciones de otros lugares. De este modo, los pequeños verán lo diferente como algo lúdico y divertido. Desde viajar, o leer cuentos, jugar con apps o aprender a cocinar recetas de otros países son buenas maneras de enseñar otras costumbres y maneras de entender la diversidad.

Habla con los niños sobre el racismo. La comunicación es fundamental para dos cosas: que comprendan qué actitudes pueden ser consideradas como racistas o como estereotipos sin justificación. En este caso, también es aconsejable moderar el lenguaje, y no emplear palabras despectivas para referirse a personas de otras culturas o razas. Existen infinitas formas de estimular una conversación sobre el racismo: el cine, la televisión, los viajes, o incluso consultar juntos un mapamundi o un Atlas.

Es importante remarcar que en muchos casos los chicos encontrarán en clase hijos de inmigrantes, que han llegado por varios motivos, algunos de ellos por necesidad. Comprender eso puede hacer que los compañeros les ayuden en su proceso de integración, especialmente en el caso de los adolescentes.

Según un estudio impulsado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España, aún se registran muchas actitudes de discriminación en las aulas, por parte de algunos jóvenes que emplean los insultos racistas para ofender a compañeros suyos venidos de fuera.

Sin embargo, el mismo estudio también concluye que estas mismas actitudes cada vez provocan más rechazo entre los adolescentes que no las adoptan. Además, en las conclusiones, se observó que la influencia de la familia es determinante en la actitud de los alumnos.

Recuerda que para crear una cultura inclusiva, todos tenemos que reconocer nuestros propios prejuicios raciales y reflexionar sobre ellos para poder cambiar nuestra actitud sobre aquellos que sean injustos o que puedan causar daño a otras personas.

Fuente: faros.hsjdbcn.org/

Racismo y violencia: cómo ayudar a los niños a enfrentar las noticias

Con las protestas por las muertes violentas de estadounidenses de raza negra en todos los noticieros, es comprensible que muchos niños se hayan sentido asustados, confundidos o enojados por la situación. ¿Cómo pueden los padres, muchos de los cuales están luchando con sus propios problemas, ayudar a los niños a procesar lo que están viendo y a controlar sus sentimientos?

No hay una respuesta correcta. Sin embargo, hay algunas pautas que los padres pueden tomar en cuenta para ayudar a los niños a lidiar con noticias preocupantes sobre raza y violencia.

Valide sus sentimientos

Comience por chequear con su hijo. Los niños, incluso los muy pequeños, son extremadamente perceptivos y pueden tener preocupaciones o inquietudes que no saben cómo expresar.

Esto lucirá diferente para cada niño. Los niños pueden tener miedo de los disturbios, de ser lastimados por la policía o preocuparse de que algo malo les pueda pasar a sus seres queridos. Evite hacer suposiciones. En vez de eso, haga preguntas amplias que les den a los niños espacio para hablar sobre lo que sienten: “¿Cómo te sentiste con respecto a lo que vimos en las noticias? ¿En qué te hizo pensar?”.

Para los niños pequeños, dibujar, pintar o representar historias con juguetes puede ser una herramienta útil para expresar pensamientos y sentimientos que no son fáciles de expresar con palabras.

Haga todo lo posible por ponerse al nivel de su hijo y reconocer sus sentimientos, miedos o preocupaciones.

No evite hablar del tema

“El racismo no es algo nuevo”, dice la Dra. Kenya Hameed, PsyD, neuropsicóloga clínica en el Child Mind Institute. “Estos son problemas continuos. Todos tendríamos que cambiar nuestra mentalidad y la forma de pensar para que trabajemos hacia un futuro mejor y solucionarlos”.

Ese cambio, insta, no puede y no sucederá sin una conversación sincera y abierta, una conversación que para la mayoría de las familias de raza negra nunca ha sido opcional. “Realmente no es una elección”, dice la Dra. Hameed. Para las familias de color, el racismo es una realidad cotidiana. “Los padres de raza negra no pueden esperar, aunque quisieran”.

Los padres de raza blanca, dice, pueden ayudar al abordar los temas de raza y el racismo temprano y con frecuencia. La investigación muestra que incluso los niños muy pequeños son conscientes de las diferencias raciales, y los niños pueden aprender lecciones perjudiciales sobre la raza cuando no se discute abiertamente. Es útil que las familias de raza blanca sepan que al minimizar el legado del racismo en nuestra sociedad al evitar verdades incómodas perjudican a los niños. En cambio, los padres de raza blanca pueden ayudar educándose y construyendo conversaciones sobre la raza en la vida de los niños desde el principio.

Además, las familias de raza blanca pueden hacer un esfuerzo para representar la diversidad racial en los productos que comprar para sus hijos. Por ejemplo, los padres de niños de raza blanca pueden buscar muñecas negras y libros con personajes predominantemente de raza negra, lo cual puede ayudar a normalizar la diversidad para los niños y facilitar las conversaciones espontáneas de todos los días sobre la raza.

Sea claro, directo y objetivo

Incluso con niños pequeños, use un lenguaje claro. No diga: “La gente está molesta porque algunos grupos tratan injustamente a otros grupos”. En lugar de eso diga: “Esta es la forma en que las personas de raza blanca tratan a los de raza negra de manera injusta”.

“Si espera que los niños lean entre líneas, pueden perderse el mensaje”, dice la Dra. Hameed.

Enfatice que la violencia racial está mal. Es fácil para los niños (especialmente para los pequeños) pensar que a las personas de raza negra les pasan cosas malas porque ellos son malos. Dígales que a la gente buena le pasan cosas malas; pensarán que es injusto, pero lo entenderán.

Hable de historia. Los niños necesitan saber que el racismo es parte de una historia que se remonta a cientos de años, señala la Dra. Hameed. Al mismo tiempo, también puede enfatizar su esperanza en un futuro mejor y planificar formas en que su familia puede ayudar a que esto sea una realidad.

Fomente las preguntas y no se preocupe si no puede responderlas

Es probable que los niños tengan muchas preguntas sobre el racismo y la violencia, y es probable que no sean fáciles. Es posible que quieran saber cómo les afecta el racismo o por qué las personas de raza blanca tratan a las personas de raza negra de manera injusta. Estos no son temas fáciles y sentirse incómodo durante la conversación es normal, pero no es una razón para dejar de hablar.

Al tolerar la incomodidad, usted está modelando una habilidad importante para su hijo. Ser honesto. Podría decir: “Me es muy difícil hablar de esto. Se siente aterrador. Pero me hace tener más esperanzas para hacer cambios”.

Intente estar tranquilo, pero no esconda sus emociones

Los niños aprenden de las señales de los padres, por lo que hablarles con calma y mantenerse informados los ayuda a procesar la información. Es útil elegir un momento en el que se sienta centrado y haya tenido la oportunidad de superar sus propios sentimientos.

Al mismo tiempo, es importante que no ocultemos nuestras emociones a los niños, especialmente cuando el tema es tan importante. Hacerle saber que está triste o enojado, dice la Dra. Hameed, y reconocer que es bueno molestarse por la injusticia, siempre y cuando no le impida trabajar para mejorarla, es una clara lección sobre los valores familiares que quiere pasarle a sus hijos.

Confíe en su sistema de apoyo

Ser testigo de escenas de violencia racista es profundamente perturbador para muchos padres, pero para los padres de niños de color, también puede ser traumático. Tómese el tiempo para atender su propia salud mental durante este tiempo, especialmente con el estrés adicional de la crisis del coronavirus. Si se siente agotado o abrumado, comuníquese con sus redes para obtener ayuda. Los amigos, familiares, líderes religiosos y profesionales de la salud mental pueden ayudarlo a procesar sus propias emociones y planificar conversaciones con los niños.

También puede ser de ayuda traer aliados de confianza para que hablen con sus propios hijos: tener una perspectiva adulta que no provenga de un padre puede darles más espacio para clasificar lo que sienten y hacer preguntas.

Mantenga la conversación abierta

Como cualquier tema importante, el racismo y la violencia no son algo de lo que se pueda hablar “una vez”. Para los niños de cualquier edad y raza, esto es algo que va a seguir surgiendo, así que asegúrese de informarles a sus hijos que usted está allí para ellos cada vez que necesiten hablar, y chequee con ellos proactivamente.

Fuente: childmind.org/

Xenofobia y racismo, diferencias y cómo afectan a nuestra sociedad

Xenofobia y racismo son dos términos que son utilizados en muchas ocasiones de manera indistinta. Sin embargo, aunque ambas palabras hacen referencias a posiciones intolerantes e incompatibles con la vida en una sociedad multicultural, no significan exactamente lo mismo.

La palabra xenofobia es un término compuesto proveniente del griego. El prefijo xeno, del griego ξενο, hace referencia a algo o alguien de origen extranjero, es decir, de un país que no es el propio. El sufijo fobia indica miedo.

Por lo tanto, xenofobia sería, literalmente, «rechazo al extranjero». En este caso no habría necesariamente connotaciones raciales o culturales sino, en teoría, un desprecio por el mero hecho de no tener la misma nacionalidad.

Historia del racismo

El racismo, por su parte, es un término que hace referencia a una actitud o ideología mucho más moderna. La diferenciación racial entre seres humanos tiene su origen en la conquista de América por parte de los países europeos y el proceso de esclavización masiva de personas africanas llevado a cabo para la posterior explotación de los recursos del Nuevo Mundo.

Los españoles establecieron tres razas en la sociedad de sus colonias americanas: blancos, indios y negros. Entre medias, se vieron obligados a crear un complejísimo sistema de castas ante la realidad que se dio sobre el terreno. Las personas de estas razas que habitaban el continente empezaron a mezclarse y crear una población fundamentalmente mestiza.

Posteriormente, el racismo blanco sirvió como justificación para el mantenimiento de la esclavitud de las personas traídas de África. Esto contravenía claramente la religión cristiana de los colonos europeos que se establecieron en América.

El sistema racista más elaborado y genocida de la historia tuvo lugar, sin embargo, en Europa y tuvo como víctimas a las distintas minorías étnicas del continente, especialmente a los judíos. El régimen nazi establecido en Alemania en los años 30 y 40 y el holocausto que llevó a la práctica supuso un antes y un después en las actitudes frente al racismo en el planeta.

Aunque otros regímenes racistas como el Apartheid sudafricano sobrevivieron hasta los años 90, el racismo, en general, perdió todo prestigio como doctrina ideológica. Desgraciadamente, las actitudes racistas siguen presentes hoy en día en Europa y en muchas otras partes del mundo.

Como evidencia de esto encontramos el ascenso de partidos con un discurso xenófobo y soterradamente racista en muchos países de Europa. En otros lugares del mundo, la situación es aún peor y muchas personas han tenido que abandonar su país por motivos racistas o xenófobos.

El término aporofobia

En la práctica, la xenofobia rara vez no está acompañada por un rechazo étnico o abiertamente racista. Es difícil encontrar posiciones xenófobas frente a personas provenientes de países del entorno occidental, en término estricto igual de extranjeros que los que provienen de otras zonas del planeta y que son víctimas de actitudes xenófobas mucho más a menudo.

La explicación a esta peculiaridad podría ir más allá del racismo y nos la da el término aporofobia. Esta palabra, acuñada por la filósofa española Adela Cortina hace referencia a «un sentimiento de miedo y en una actitud de rechazo al pobre, al sin medios, al desamparado«. En cierto modo, la intolerancia no vendría marcada tanto por el origen o la raza de una persona como por su clase social o una combinación de todo ello.

Fuente: acnur.org

« Entradas anteriores

© 2022

Tema por Anders NorenArriba ↑