Mes: diciembre 2020 (Página 1 de 2)

El Año Nuevo en el Mundo según la religión o la cultura

Este 31 de diciembre occidente espera la llegada del 2021. Occidente porque en diversos lugares del mundo, miles de millones de personas, como los chinos y los indios o tendrán su nuevo año luego o ya lo celebraron. Esta fecha muestra la gran diversidad cultural de nuestra humanidad.

El año nuevo cristiano es el  1 de enero

El año nuevo cristiano u occidental comienza el 01 de enero, se rige por el calendario gregoriano, que fue instaurado por el papa Gregorio XIII en 1582, y que se utiliza en la mayoría de los países del mundo el calendario gregoriano sustituyó al calendario juliano.

El año nuevo en China es el 24 de enero

Según el animal del horóscopo chino el Año 2021 es el año del «Buey», Año Nuevo Chino o ‘Festival de Primavera’ es el festival más importante de China, cae el el viernes 12 de febrero y las celebraciones continuarán desde la víspera de Año Nuevo (11 de febrero) durante 16 días en total.

El año nuevo chino se celebra en una cuarta parte del mundo. La fecha del Año Nuevo Chino es decidida por el calendario lunar chino, y cambia cada año, pero siempre en el período del 21 de enero al 20 de febrero. El Festival de Primavera es una fiesta importante  en China continental, Hong Kong, Macao y Taiwán, y en muchos de los países vecinos de China, como Singapur y Corea del Sur. Y se celebra en las muchas ciudadelas de China del mundo.

Las principales actividades del Año Nuevo chino incluyen:   

• Decoración     

• Cena de reunión con la familia en la víspera de Año Nuevo  

• Petardos y fuegos artificiales

 •Dar sobres rojos y otros regalos

Año nuevo Yoruba es en junio

El año nuevo Yoruba comienza el primer día de verano, El 24 de junio del calendario gregoriano. De acuerdo a la mitología Yoruba, van 10067 años desde el primer día. Es el calendario más antiguo que se conoce.

El año nuevo maya es en Julio

En la cultura maya no existe una fecha específica para celebrar el Año Nuevo ya que, aunque su calendario sí tiene 365 días, carece de años bisiestos y se comprende de 18 meses de 20 días cada uno y cinco días adicionales llamados «aciagos».

En el calendario maya coexisten varias «cuentas de tiempo», y se repiten cada 52 años mayas. Una de esas cuentas es el ciclo solar, también llamado «haab», que es precisamente el que consta de 365 días.

Por ello, el comienzo de cada año nuevo según los mayas se celebra cada mes de julio aproximadamente, y cada uno representa una fase o personalidad distinta.

El Año Nuevo Musulman o islamita es en agosto o septiembre

El Año Nuevo Musulmán es en el primer día del Muharram (primer mes del calendario islámico). En Árabe, el Año nuevo es llamado «R’as as-Sana». Aunque este día no tiene mucho trasfondo religioso, muchos musulmanes aprovechan la fecha para recordar la vida del profeta Mahoma y la Hégira o emigración que hizo a la ciudad que hoy se conoce como Medina.  Como el calendario lunar islámico es 11 o 12 días más corto que el año solar, la fecha de inicio de Muharram en el calendario gregoriano varía. 

El calendario musulmán o el calendario islámico comienza en el año 622 del calendario gregoriano y el calendario juliano, año en que Mahoma, profeta del Islam, tuvo que huir de la ciudad de La Meca hacia Medina (Hégira), por la persecución de sus adversarios. 

El año nuevo  Etíope es en septiembre

En la legendaria  Etiopía, cuna de la humanidad, se conserva el calendario Juliano según el cual el año consta de doce meses, el mes de treinta días y un mes de cinco o seis días si el año es bisiesto. Con respecto al clásico Calendario Gregoriano, en el período enero a Septiembre el calendario etíope (cóptico) tiene ocho años de retraso en días no contados y siete años entre septiembre y enero. El día de Addis Amet, año nuevo, se denomina Enkutatash que significa “regalo de joyas”. De esta forma, se le relaciona con el  regreso de la majestuosa Reina de Saba a Etiopía tras su visita al Rey Salomón en Jerusalén. La tradición relata que Saba fue recibida por su corte con abundantes ofrendas preciosas.

Por tanto, el Año Nuevo en Etiopía es el 11 o el 12 de septiembre, según el año sea o no bisiesto.  Quiere decir, que los etíopes celebraron su año nuevo 2013 (de acuerdo a la resta) el 12 de septiembre pasado.

En la actualidad, en la víspera de Año Nuevo, a medianoche, los hombres encienden antorchas frente a sus casas para alejar la mala suerte y atraer la buena. Por su parte, las niñas salen al campo o a las tiendas a recoger margaritas amarillas para sus madres  

El año nuevo judío es en septiembre u octubre 

El nombre, según la Torá, es Yom Terúah, y según la tradición judía, se denomina Rosh Hashaná ​ es el Año Nuevo judío, el primero y el segundo día de tishrei (séptimo mes del calendario hebreo).

La celebración comienza al anochecer de la víspera con el sonido del shofar (un cuerno de carnero), llamando a los judíos a la meditación, al autoanálisis y a retomar el camino de justicia. Se festeja en estas fechas por comenzar el mes “tishrei”, cuando Dios creó el mundo. Momento en que fue creado el primer hombre: y la primera mujer Adam y Eva.

Año nuevo en la India es en noviembre

El concepto de Año Nuevo más extendido en la India recae en el mes de noviembre, momento en el que se celebra el Happy New Diwali. El año nuevo hindú celebra el regreso a la ciudad de Ayodhyâ del príncipe Râma tras su victoria sobre Râvana, rey de los  demonios. Los habitantes de la ciudad iluminaron las murallas y los tejados para que Râma encontrara el camino; por eso se encienden multitud de luces durante la noche. Esta festividad religiosa también se celebra entre los musulmanes, cristianos y siks del país.

Cientos de millones de hindúes celebranen todo el mundo Diwali, la noche más entrañable del año para el hinduismo, en la que cubren con un manto de luces las calles y hogares de la India para festejar el triunfo mítico del dios Rama contra el demonio Ravana.

El año nuevo Inca es en diciembre

En un principio el calendario inca comenzaba con el solsticio de invierno, reconocían este momento con un gnomon. Alrededor de la ciudad del Cuzco había doce pilares dispuestos de tal manera que en cada mes uno de ellos señalaba por donde salía el sol y por dónde se ponía. Estos pilares se llamaban sukanqas; y con ellos se anunciaban las fiestas y los tiempos de sembrar y cosechar.

El inca Viracocha decretó un año de 12 meses que comenzaba con la luna nueva de enero. Cada mes tenía su nombre propio. Después Pachacútec Inca Yupanqui (1438-1471) dispuso el comienzo del año en diciembre, cuando el Sol comienza a volver del último. 

¿Por cuál calendario  rigen sus agendas los países del mundo?

El calendario gregoriano comenzó en Europa y desde allí fue tomándose como fecha para registrar los acontecimientos mundiales. Ahora bien, puede afirmarse que a partir de la firma de la Carta de Naciones Unidas a los veintiséis días del mes de junio de mil novecientos cuarenta y cinco y sus posteriores ratificaciones por los estados naciones del mundo, estos aceptaron que guiarían sus cronogramas comunes, convenciones, tratados e historia oficial por el citado calendario, y así se hace. Artículo 111 de la Carta de la ONU.

La presente Carta, cuyos textos en chino, francés, ruso, inglés y español son igualmente auténticos, será depositada en los archivos del Gobierno de los Estados Unidos de América. Dicho Gobierno enviará copias debidamente certificadas de la misma a los Gobiernos de los demás Estados signatarios.

EN FE DE LO CUAL LOS Representantes de los Gobiernos de las Naciones Unidas han suscrito esta Carta. FIRMADA en la ciudad de San Francisco,  a los veintiséis días del mes de junio de mil novecientos cuarenta y cinco.

Por supuesto, cada pueblo del mundo celebra sus fiestas de acuerdo a sus fechas y costumbres.

Por Reinaldo Bolívar

Fin de año diferente en África

Nieve, fuegos artificiales, encuentros multitudinarios y una cuenta atrás que resuena ilusionante cada vez: éstos son los hitos sobre los que versan las celebraciones de Año Nuevo en Europa y en América, pero… ¿te has parado alguna vez a pensar cómo se celebra el Año Nuevo en otras partes del mundo? ¿En África, por ejemplo? Pues mira, así se festeja esta efeméride en algunos destinos del continente.

En Europa están acostumbrados a festejar este día con frío, bien abrigados, pero en países como Sudáfrica lo hacen en pantalón corto y junto al mar. ¿El motivo? Que allí, en diciembre y enero, se encuentran en pleno verano. Hay conciertos, comidas al aire libre y un ambiente de primera allá por donde vayas. La emoción se respira en el ambiente. Son famosas por ejemplo las celebraciones en Ciudad del Cabo, al oeste del país, que se alargan hasta el 2 de enero para hacerlo coincidir con el Carnaval de Año Nuevo, una cita en la que participan decenas de miles de personas.

Como curiosidad, en el barrio de Hillsboro de Johannesburgo tienen la costumbre de empezar el nuevo año sin muebles ni enseres viejos, así que… tiran la casa por la ventana; sí, literal, tal cual lo estás leyendo. Una buena manera de pasar página. Si paseas por la zona el 1 de enero, ¡ten mucho cuidado con lo que pueda caer del cielo! En Newton, una de las zonas más creativas de la ciudad, es donde se producen las mayores aglomeraciones festivas.

A Dakar, la capital de Senegal, siguen viajando aventureros con un sueño por cumplir sobre dos ruedas: tras varias etapas de rally por el desierto, llegar a una ciudad costera como ésta supone una merecida recompensa. El 31 de diciembre son comunes las cenas formales y las veladas en los barrios más pudientes, como el de Fann, donde senegaleses y expatriados se reúnen en armonía para compartir experiencias de ambos continentes; sus celebraciones se dejan sentir hasta bien entrada la noche, también en discotecas al aire libre. Quizá no con tanto glamour, pero sí con la misma ilusión, festejan el fin de año en los barrios más humildes. De lo que sí disfrutan todos es del espectáculo de fuegos artificiales que colorea el océano Atlántico a medianoche, algo irrepetible. ¿Un rincón ideal desde el que disfrutarlo? La isla de Gorea, sin duda, Patrimonio de la Humanidad.

En contraposición al rigor religioso que se vive por estas fechas en buena parte de su capital, en Ghana haremos hincapié en el Carnaval de Winneba, una ciudad a sólo dos horas de Accra: vecinos y visitantes se engalanan con llamativos disfraces y se dividen en grupos para optar al premio de mejor actuación y mejor traje, unas creaciones que preparan con esmero y con una antelación de varios meses. Esta celebración de Año Nuevo se remonta a finales de 1950 y es una fiesta a la que todos desean acudir, pues música y el color toman las calles durante horas. Aquí, atención, Papá Noel llega sobre unos zancos.

En Marruecos, su proximidad a España ha llevado a muchos hoteles de  las grandes ciudades, como Marrakech, Casablanca o Tánger, a asumir como propia la tradición de comer las uvas el 31 de diciembre y a comenzar el año con una buena dosis de alegría. Los reciben con el kit ya preparado, decoración ad hoc incluida. Y es que su suave clima en esta época también ayuda; de hecho, cada vez son más los que aprovechan estos días para viajar al desierto y dar la bienvenida al nuevo año entre dunas, camellos y jaimas, desconectados de la rutina y rodeados de personas que acaban de conocer. Original cuanto menos, ¿no crees?

Fuente: iberia.com

Tradiciones africanas de fin de año

¿Te has preguntado alguna vez cómo celebran el año nuevo en otros países y culturas? ¿O cómo es vivir una Nochevieja en un clima cálido?  Las tradiciones africanas, por ejemplo, están llenas de colorido, baile y música en la calle. 

Fin de Año en Sudáfrica

Ciudad del Cabo recibe el nuevo año con unos espectaculares fuegos artificiales y multitud de turistas extranjeros dispuestos a disfrutar de la fiesta. Además de las melodías de las bandas navideñas, los ‘Malay Choirs’ llenan las calles de ritmos populares con aires de swin, y el sonido de los moppies, piezas de carácter jocoso similares a las chirigotas, que son parte fundamental de las tradiciones africanas de fin de año.

Pero la verdadera celebración en Ciudad del Cabo tiene lugar el 2 de enero. Ese día se celebra el llamado Tweede Nuwe Jaar, que significa “segundo año nuevo”. ¿Y por qué en esa fecha? Porque antiguamente ese era el día en que, pasadas las celebraciones de sus señores, a los esclavos se les permitía por fin descansar y disfrutar de la llegada del nuevo año.  

Hoy gran parte de la población desciende de aquellos esclavos, y el 2 de enero se ha convertido en una espectacular fiesta. Desde mediados del siglo XIX es el día de una de las tradiciones africanas más importantes de la zona, el ‘Minstrel Carnival’, una celebración que toma su nombre de los antiguos espectáculos teatrales y musicales de Estados Unidos, en los que blancos con la cara pintada imitaban a los negros de forma jocosa. Desde la abolición de la esclavitud, los negros americanos empezaron también a participar en estos espectáculos y se convirtieron en un referente en Sudáfrica. Actualmente es un día de liberación y hermandad, lleno de color. Y miles de personas de todas las edades acampan en la calle para ver el desfile y disfrutar de la música.

En Johannesburgo, la última noche del año es una oportunidad para hacer borrón y cuenta nueva. En el barrio de Hillsboro se toman lo de empezar de cero bastante en serio, tienen una de las tradiciones africanas más curiosas: durante la noche de fin de año, tiran literalmente la casa por la ventana, lanzando los muebles y objetos viejos que no desean conservar en su vida en el nuevo año. Sin duda, es una peculiar manera de purificarse y atraer a la prosperidad. Aunque la verdadera fiesta de fin de año se concentra en Newton, el barrio cultural. Esa zona reúne los museos y restaurantes de moda, y es allí donde se encuentra, también, la enorme estatua de bronce dedicada a Nelson Mandela.

Tradiciones africanas de año nuevo en otras fechas

El pueblo brong llevaba más de 30 años sin celebrar su Año Nuevo, pero en 2017 Costa de Marfil volvió a recuperar el Adayé Kessié. Para ellos las celebraciones de Año Nuevo tienen lugar en octubre, tras la cosecha del ñame. Es entonces cuando el rey se reúne con los jefes de cada provincia y todos ellos son recibidos con cantos, vítores y ritos tradicionales. La celebración dura varios días, y una de sus tradiciones más llamativas es la danza de las mujeres desnudas. En esta cultura ellas son las que toman las decisiones (aunque su vida fuera del hogar es limitada) y estos bailes suponen uno de los momentos centrales de su vida pública. De hecho, según las tradiciones africanas de este matriarcado, durante su danza son capaces de hechizar a quien las ve.

Etiopía por su parte, conserva el calendario juliano, de modo que el año nuevo o Addis Amet comienza para ellos en septiembre, tras la temporada de lluvias. Disfrutan de bailes y celebraciones al aire libre, las niñas recogen margaritas amarillas para regalar a sus madres y los hombres ponen antorchas en las casas para alejar la mala suerte.

Las tradiciones africanas en la mesa

La gastronomía africana es, como el propio continente, una mezcla de culturas. Buena parte de su herencia procede de Portugal y Holanda, pero en sus comidas encontramos también referencias a países como Malasia, Inglaterra o Alemania.  De hecho, uno de los platos típicos de Sudáfrica es una salchicha picante conocida como Boerewors.

Pero en la gastronomía africana abundan también las carnes de ave, cordero o antílope, combinadas con arroz, frutos secos, verduras y especias. En Etiopía, los estofados de ternera son uno de los platos típicos de año nuevo. Y la carne suele servirse sobre injera, un pan muy fino de harina fermentada.

La combinación de arroz con legumbres es otra fórmula habitual en la gastronomía de África y el Caribe. Un sabor que los esclavos africanos llevaron consigo a las plantaciones de Estados Unidos y que todavía pervive. De hecho, el Hopin’ John, un plato originario de África occidental, es aún hoy una de las comidas tradicionales de año nuevo en el Sur de Estados Unidos. Es una receta cuyos ingredientes principales son el arroz y las alubias carillas o judías, símbolo del dinero y la prosperidad.

Como ves, las tradiciones africanas para recibir el año nuevo son muchas y muy variadas. Y en un continente tan extenso y con tal mezcla de culturas, aún tenemos mucho por descubrir.

Fuente: ayudaenaccion.org

Tradiciones navideñas afrodescendientes en el estado Falcón

En este sentido, los pueblos afrodescendientes de Venezuela, también tienen sus tradiciones con especificidades propias que nutren el sentir navideño de estas fechas decembrinas.

Venezuela como muchos países del mundo celebra en el mes de diciembre “La Navidad”, festividad producto del nacimiento del Niño Dios el 25 de diciembre, de acuerdo a la religión católica. Esta festividad en nuestro país tiene características compuestas por tradiciones muy particulares que hacen la diferencia con relación a las celebraciones que se realizan en otras partes del mundo.

El pueblo afrodescendiente del estado Falcón, específicamente de las poblaciones de San Hilario, Macanillas y Macuquita realizan para esta época  tradiciones que van desde la celebración de los Locos de San Hilario, el Pasacalle y la Pavana. Celebraciones que demuestran la cultura heredada por el pueblo africano traído a Venezuela y que hoy forma parte de la cultura propia de las y los afrodescendientes en la región falconiana.

Conozcamos las tradiciones afronavideñas de la sierra de Falcón

Los Locos de San Hilario:

Esta manifestación cultural  se realiza cada 28 de diciembre y los días 2 y 3 de enero de cada año. Un grupo de personas del barrio El Samán de Cabure se disfrazan con trajes coloridos y máscaras de aspectos extravagantes y multicolores, con un penacho de cintas que caen desde la parte más alta de las mismas, llevando garrotes o palos para asustar a los pueblerinos. Entre ellos, se distingue el personaje principal vestido de rojo con máscara negra, denominado El Diablo, quien guía a los demás locos y es el encargado de llevar el “pote” para la recolección de propinas por las casas donde pasan bailando. Este grupo es acompañado por un conjunto de música típica de la sierra falconiana; entre las 10 y las 11 de la mañana, sale el grupo con tamboras, guitarras, cantos y bailes. La fiesta termina a altas horas de la noche. Los locos cantan y bailan la parranda navideña por el sector de La Loma y van de casa en casa con un sombrerito en el que recogen el aguinaldo.

Pasacalle

Este ritmo es propio de la época decembrina. Es lento y se refiere al paso de la parihuela, que es una hamaca improvisada con cobija o similar llamada saco de cobija, colgada de una vara de bambú grueso, de unos 3 metros de largo, requiriendo de dos a cuatro hombres para cargarla. El Pasacalle es ejecutado por cuatro intérpretes principales, que van cargando a un enfermo, un muerto o al amo. Los cargadores van al mismo paso pronunciando un sonido rítmico llamado pujido, también conocido como “pujío”, que es un sonido ahogado en la garganta, que se emite con los labios apretados expirando el aire por la nariz. Como el romance, está compuesto por un número indeterminado de versos octosílabos, rima asonante en los versos pares y libres los impares. Presenta la misma estructura que los pasacalles traídos de España, pero los cantores de la zona de Falcón le han incorporado el lamento, que es un gemido realizado por algún cantor como acompañamiento.

Pavana

Es un ritmo afrocaribeño asociado al sonido del látigo que empleaban los colonos contra los esclavizados. Por ello se le denomina pavana también a una “pela” o “monda” que son términos referidos a recibir castigo corporal por golpes. Es un ritmo lento y grave en el que un grupo canta acompañado del cinco y media, la tambora, el pandero y las maracas. En el poblado de Macuare del municipio Petit, la Pavana es un género musical muy movido, que se toca con los instrumentos musicales ya mencionados pero agregándole el furruco y el cuatro, convirtiéndola de esta manera en una parranda. Los músicos de este particular ritmo, recorren el poblado de Macuare con su parranda, para alegrar a cada familia del pueblo cada 25 de diciembre y 1 de enero, para celebrar la Nochebuena y el año nuevo. Es costumbre que los músicos pidan su aguinaldo en dinero, comida y aguardiente.

Fuente: Conadecafro/ Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2005 (Instituto de Patrimonio Cultural), Estado Falcón, Municipios Bolívar-Petit.

Chimbangueles para San Benito

Bobures y otras poblaciones del Estado Zulia, ubicadas  en el borde sur del Lago de Maracaibo, y  los pueblos andinos, han mantenido por siglos la devoción a un Santo Negro al cual festejan con  chimbangueles, San Benito.

Los chimbangueles son una orquesta de tambores colgantes, expresión tangible de la cultura negroide  llegada desde África en tiempos de la esclavitud.

Los españoles, durante la conquista, en la zona sur del lago,  desarrollaron plantaciones de caña de azúcar, cacao, tabaco  con cuyos productos mantenían relaciones comerciales con México y la península hispánica.

Para ello utilizaron, en primer lugar, la mano de obra indígena sometidos al sistema de encomiendas. Bobures, Gibraltar y otras poblaciones de la subregión, eran, inicialmente, asiento de varios pueblos aborígenes que a la llegada del conquistador fueron forzados al trabajo de la tierra contra el cual reaccionaron oponiendo distintas formas de resistencia, unos huyeron a zonas inaccesibles, otros se enfrentaron militarmente, también hubo quienes optaron por la resistencia pacífica aceptando las condiciones para el cumplimiento de las duras tareas que le eran impuesta.

Estos hechos, sumados a  enfermedades desconocidas traídas por el conquistador, y para las cuales sus organismos no tenían desarrollados sistemas defensivos, ocasionó  su casi extinción, ante lo cual los hispanos recurrieron a un proceso masivo de importación de esclavos de África.

La presencia negra, según historiadores, traída predominantemente de diferentes pueblos de la costa occidental de África, influyó con su presencia al proceso forzado de mezcla cultural en el que se fusionaron saberes y creencias de los distintos lugares de origen. El resultado, la fusión de las tres culturas indígena, europea y africana. Es así como San Benito, imagen representativa católica europea, adquiere en sus rituales, diversos matíces, siendo muy evidentes  las expresiones de la cultura europea y africana.

Cantica,  Chocho, Ajé, Misericordia, Sangorongome vaya, Chimbangalero vaya, son voces que muestran vocablos africanos que unidos a la lengua castellana dan significado a los golpes de tambor que se ejecutan durante el recorrido procesional en el que una corte integrada por  mayordomo, capitanes, vasallos,etc, se encargan de cumplir roles de gobierno y custodia del santo y su festejo, garantizando una correcta y bien organizada celebración.

Los recorridos con la imagen de San Benito, son acompañados por una batería de diversos tambores. El conjunto instrumental lo constituyen siete membranófonos construidos con madera del árbol conocido como Lano o Balso, esta madera es blanda y liviana que hace mas viable el transporte de los mismos durante el recorrido.

Existe una clasificación basada en sus cualidades timbricas, con la cual los músicos y pobladores distinguen los tambores. Aquellos de registro grave son identificados como tambores «macho», mientras que los agudos son conocidos como tambores «hembra». Los tambores machos llevan la denominación de: Mayor o Arriero, Respondón, Cantante, Medio Golpe o Tamborito. Los tambores hembra son nombrados: Primera requinta, Segunda requinta, Requinta y media.

Basados en la morfología y técnica de construcción y ejecución de estos instrumentos se han establecido comparaciones con otros muy parecidos aun existente en zonas de África de las cuales se supone eran originarios los primeros grupos de esclavos en llegar al continente americano.

Los celebrantes y devotos se reúnen bajo la figura de cofradías que son organizaciones heredadas de la colonia en la cual se establecen y mantienen las normativas, funciones y jerarquías con las cuales es posible el desarrollo de la festividad.

La celebración del Santo Negro se extiende  desde los primeros días de octubre y hasta el primero de Enero, sin embargo, es posible observar el chimbanguele en cualquier época del año a manera de pago de promesa.

Fuente: Fundación Bigott

Fiestas de San Benito de Palermo

Las Fiestas de San Benito Palermo se celebran en Zulia, Mérida y Trujillo, estados del Occidente de Venezuela. San Benito era hijo de esclavos manumisos, nació en 1525 en el pueblo San Fratello (Sicilia) y murió  en 1589 en Palermo.

Las Fiestas de San Benito Palermo se le asocia con la comida, pues se destacó en la cocina. Incluso circula la leyenda que nació con tez clara y luego un accidente en el fogón se quemó y su piel quedó tostada.

El culto a San Benito de Palermo fue introducido en el siglo XVII por la orden franciscana, como medio de evangelización a los esclavos africanos que trabajaban en las plantaciones al Sur del Lago; por ello se fija Bobures como el epicentro que irradió su veneración hacia la cuenca del Lago de Maracaibo y los estados andinos. Incluso la veneración al santo negro o santo moro llegó a los estados Lara y Yaracuy.

Las Fiestas de San Benito de Palermo se celebran entre finales de noviembre y se extienden hasta entrado el mes de enero; si bien la celebración del San Benito es el  27 de diciembre los días fuertes de celebración son el 25 de diciembre en las poblaciones de Betijoque, Pampán y Monay (estado Trujillo); 27 y 28 en Mucuchíes (estado Mérida); entre el 29 y el 2 de enero en Timotes, donde los giros veneran la reliquia de San Benito, y en Bobures el 27 de diciembre, la Costa Oriental y Sur del Lago con los “chimbangueles”.

El páramo andino fue protegido por San Benito cuando descendió entre una nube de pólvora que logró disuadir a los colonos europeos; así los nativos lo celebran ataviados con capa roja, sombrero de cogollo adornado con flores, traje negro, rostro cubierto con unción negra y lentes oscuros, para al toque el tambor explotar la pólvora con sus trabucos. En localidades cercanas, serán “los giros” con su traje blanco cubierto de cintas multicolor que danzan al tiempo que tejen y destejen un sebucán.

Fiestas de San Benito de Palermo | 27 de diciembre

En la región del Lago las Fiestas de San Benito se celebra con “chimbangueles” los días 27, 28 y 29 de diciembre, la noche del 31 de diciembre el pueblo de Bobures queda en silencio y al amanecer del 1° de enero se levanta con el repique de las campanas, el sonar de la familia de chimbangueles (7 tipos de tambores de origen africano) y el grito de ¡Ajé, Ajé, Ajé San Benito Ajé!

Fuente: Ivenezuela.Travel

Juan Pablo Sojo, pionero de los estudios afrovenezolanos

Juan Pablo Sojo, nació el 23 de diciembre de 1907 en la población de Curiepe, municipio Brión del estado Miranda, y murió en la ciudad de Caracas el 8 de octubre de 1948. Durante sus años juveniles tuvo como principal maestro a su padre Juan Pablo Sojo B., el Viejo (1865-1929), quien fue un reconocido músico y recopilador de festividades de origen africano-católicas, tanto de su pueblo natal como de toda la subregión de Barlovento. Además, Sojo, hijo, a lo largo de su corta vida, incrementó como autodidacta sus conocimientos académicos en los campos de la etnohistoria, la demografía, la sociología, la literatura, el periodismo de opinión y con mayor intensidad los estudios relacionados con la trata de esclavizados, el uso de la mano sometida a esclavitud y los múltiples aportes culturales de los africanos y sus descendientes en el contexto del continente americano.

Cuando leemos las obras publicadas por Juan Pablo Sojo: Tierras del estado Miranda, sobre la ruta de los cacahuales (crónicas, 1ª ed. Caracas, 1938); Temas y apuntes afro-venezolanos (ensayos, 1ª ed. Caracas, 1943); Nochebuena negra (novela, 1ª ed. Caracas, 1943); Estudios del folklore venezolano (ensayos, 1ª ed. Los Teques, 1986) y numerosos artículos en periódicos y revistas, los cuales se difundieron en El País, La Esfera, Ahora, El Universal, El Nacional, Revista Nacional de Cultura, El Farol, etc. y en ellos reivindicó los valores culturales de los africanos y sus descendientes en la formación etnohistórica y social de nuestra nación; todo lo antes dicho, a través de una visión desde adentro, tomando en cuenta el modo de ser de los barloventeños y de los otros venezolanos de origen africano. E igualmente, observamos que conoció a profundidad a africanistas de su época, tales como James George Frazer, Arthur Ramos, Gilberto Freyre, Fernando Ortiz, Maurice Delafosse, Raymundo Nina Rodríguez, etc.

Además, citó en muchas ocasiones a los cronistas Juan de Castellanos, José Gumilla, José de Oviedo y Baños, fray Alonso de Zamora y Pedro Joseph de Olavarriaga. Asimismo, a los expedicionarios Alejandro de Humboldt y Francisco Depons. También fueron frecuentes sus múltiples referencias a autores venezolanos contemporáneos: Arístides Rojas, Francisco Tosta García, Lisandro Alvarado, Mariano Picón Salas, Mario Briceño Iragorry, Amílcar Fonseca, Carlos Irazábal, Enrique Bernardo Núñez, Juan Liscano, Francisco Tamayo, Gilberto Antolínez y muchos otros.

Juan Pablo Sojo, además, escribió poesías, cuentos y obras de teatro, todas afianzadas en los numerosos problemas que afectaban a los descendientes de africanos tanto en Barlovento como en toda Venezuela; por lo tanto, observamos que tuvo “…un gran afecto por su tierra y el elemento humano que la habitaba, todavía con vivas manifestaciones del contacto entre lo africano y la naturaleza barloventeña…” (Sojo Cardozo, Juan Pablo, “Introducción”. En: Sojo, Juan Pablo, Estudio del folklore venezolano, p. 9). E igualmente, tenemos que destacar que fue J. P. Sojo quien por primera vez utilizó en la patria de Simón Bolívar el término “afrovenezolano”, con la finalidad de hacer alusión a los componentes étnico-culturales procedentes del continente africano e incrustrados firmemente en el país llamado Venezuela.

Asimismo, es bueno señalar que en las veintiséis constituciones que han sido promulgadas en la nación aludida, nunca se ha tomado en consideración los aportes antes mencionados, y la propuesta relacionada con “los afrodescendientes”, que fue incluida en el artículo 100 del proyecto de reforma de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, elaborado tanto por el presidente Hugo Chávez Frías como por la Asamblea Nacional, fue rechazada junto con los otros artículos propuestos en el referéndum efectuado el día 2 de diciembre del año en curso.

Con amplitud de criterios y sin desconocer las fallas u omisiones que pudo haber cometido Juan Pablo Sojo a lo largo de sus obras aludidas, apreciamos que desde la visión de lo regional-local pudo interpretar tanto nuestra cultura nacional como una aproximación a la mundial, lo que hoy llamaríamos “globalización”. Además, vemos que “la obra de este genuino representante de su pueblo se caracteriza por el acento y la pasión de la tierra expresados en un lenguaje sin refinamientos ni excelencia estilísticas; sencillamente recio, descarnado, puro. Juan Liscano ha dicho de él que ‘escribía por vocación. Por necesidad de decir una verdad que le ahogaba frecuentemente. Siguiéndole pulso de su emoción’. Era un instinto. Una fuerza que brotaba de un medio castigado y de un pueblo sufrido” (Lhaya, Pedro, “El escritor y su pueblo. Memoria de Juan Pablo Sojo”. En: El Nacional.Caracas, 19 de octubre de 1955).

Por último, observamos que Juan Pablo Sojo realizó importantes investigaciones sobre los africanos y sus descendientes en Venezuela y por tal motivo, denunció y luchó contra el racismo y la discriminación, orientó sus estudios hacia las costumbres, supersticiones, “brujerías”, arritualismo, magia, las supervivencias negro-culturales, el régimen esclavista, la invocación a los dioses africanos, la princesa María Lionza, la fiesta de San Juan Bautista, los instrumentos musicales de percusión, las fulías como canciones de trabajo, los velorios de angelitos o mampulorio, los velorios de Cruz de Mayo, los sangueos y los luangos, el culto a San Benito, el negro en la toponimia geográfica de nuestro país y su esfuerzo por elaborar un glosario de afro-negrismo. Toda su actividad como acucioso investigador fue plasmada en varios libros y artículos de prensa; por ello tiene todos los méritos para ser considerado el propulsor de los estudios afrovenezolanos en el contexto del siglo XX.

Por José Marcial Ramos Guédez

Significados de la fiesta de San Juan Bautista en Curiepe: elementos para la educación ambiental

En aras de contribuir con el conocimiento y divulgación de los temas de investigación relacionados con la cultura, religión, ideología y demás expresiones afro, compartimos con ustedes la Tesis Doctoral de Williams Blanco Llamozas, Profesor, Locutor, Presidente de la Fundación Ecológica de Barlovento (FUNDACEBA), Secretario General de la Escuela de Música “Maestro Pablo Antonio Rada” de Curiepe y miembro de la Línea de Investigación de Representaciones Sociales del CICNAT, en la cual aborda aspectos relativos a los significados de la fiesta de San Juan Bautista en Curiepe.

Las fiestas populares constituyen la manifestación más diversa, de gran arraigo y preferencia popular en las comunidades venezolanas. El centro de atención de esta investigación es la Fiesta de San Juan Bautista, legado sociocultural mágico-religioso que en tiempo de antaño estuvo vinculado directamente con la naturaleza, y que en la actualidad es la representación más genuina de un pueblo como Curiepe.

Los objetivos de la investigación están orientados a develar los significados que le atribuyen los curieperos y visitantes a la fiesta de San Juan Bautista, y construir orientaciones educativas ambientales que permitan promover la valoración y conservación del ambiente. El paradigma que sustenta esta investigación es el socioconstruccionismo, el diseño de la investigación es cualitativo y utiliza el método narrativo-biográfico. Los actores sociales participantes están conformados por miembros de la población de Curiepe y visitantes vinculados a la Fiesta de San Juan Bautista. Las técnicas para la recolección de la información fueron la entrevista cualitativa y el grupo de discusión.

La interpretación de la información se realizó a través de la hermenéutica; el camino interpretativo-comprensivo, contribuyó para llegar a los hallazgos, algunos de ellos son: (a) San Juan Bautista fue una imposición de la iglesia católica, más que una fiesta religiosa, era una fiesta ambiental, donde el negro celebraba a la naturaleza, a la siembra, y a la abundancia del suelo, (b) es una tradición que tiene arraigo en Curiepe porque está unida a su nacimiento como pueblo en 1721, y (c) podría convertirse en un elemento de la educación ambiental, que permita sensibilizar a la comunidad sobre una nueva cultura del agua. De los hallazgos devinieron orientaciones educativas ambientales, entre ellas: fortalecer el conocimiento de la fiesta de San Juan Bautista en Curiepe como elemento de la educación ambiental.

Tesis Doctoral significados de la fiesta de San Juan Bautista en Curiepe:
elementos para la educación ambiental de Willians Blanco Llamozas

Navidad 2020, Año Nuevo 2021: un mensaje de esperanza del Centro de Saberes y de Afroamiga

El Instituto de Investigaciones Estratégicas sobre África y su Diáspora, junto a su Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños, la Agencia de Noticias Internacional del Sur y la Fundación Afroamiga expresan a su amplia red de amistad y solidaridad, estudiantes, docentes, investigadores, lectores, aliados, niños, niñas y adolescentes en la solidaridad en todos los estados afro de Venezuela, socios, donantes, movimientos y organizaciones afrodescendientes y de la negritud, a los integrantes de la Cátedra de Mujeres Negras y Afrodescendientes del Sur Global, a las instituciones hermanas de África y el Caribe, al pueblo de Venezuela y del Sur Global  su mensaje de esperanza y buenos deseos en la Natividad del Niño Jesús 2020 y para el nuevo año 2021. 

Biografía de un cimarrón por Miguel Barnet

Compartimos contigo este libro que consideramos necesario de leer para quien desee conocer un testimonio directo de la vivencia de la esclavitud, los cimarrones y la libertad. Esta lectura testimonial no deja de sorprender una y otra vez por su realismo y sencilla narrativa.

Esteban Montejo, un viejo revolucionario mambí, afrocubano y nacido esclavo, cimarrón para más señas, cuenta su vida a un joven de 23 años, Miguel Barnet. Lo hace en 1963, en un país en el que una revolución triunfante apuesta por desenterrar la memoria silenciada de las rebeliones populares, de las resistencias que fueron ignoradas o criminalizadas, en fin, recuperar «la historia de la gente sin historia».

El anciano recuerda un sinfín de detalles de la vida cotidiana que se imbrican en hechos históricos transcendentales: el régimen de terror en los ingenios azucareros, la vida en el monte como cimarrón, la abolición de la esclavitud, la Guerra de la Independencia. Entra y sale de ellos con paso discreto, lo suyo no es la grandilocuencia. Deja a su memoria discurrir libremente por veredas y vericuetos en los que también transitan otros muchos rostros anónimos. Rostros de hombres y mujeres que conforman el sustrato de la identidad popular cubana.

Biografía de un cimarrón es un relato de no ficción.

Miguel Barnet Lanza (La Habana, 28 de enero de 1940) es un poeta, narrador, ensayista y etnólogo cubano. Ha investigado las distintas fuentes de la cubanía. Fue discípulo de Fernando Ortiz y colaborador de Alejo Carpentier. En sus novelas-testimonio recorre diversos momentos de la historia de Cuba a través de la versión oral de sus personajes. La palabra dicha constituye para Barnet, el engranaje entre la ficción y la realidad en la que se funde lo personal con lo colectivo. «Algunos dicen que mis personajes son un lenguaje. Puede que tengan razón». La canción de Rachel (1969), Gallego (1983), La vida real (1986), Autógrafos cubanos (1999) o Cultos afrocubanos (1995) son algunas de sus obras.

Biografía de un cimarrón

Fuente: AiSUR

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